19 Oct
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Cuando la tiranía es ley, la revolución es orden. Pedro Albizu Campos

En 1922, exmiembros de los Black and Tans irlandeses integraron la  Palestine Police. Durante la Gran Rebelión Árabe de 1936, Sir Tegart proyectó la red nacional de fortalezas de hormigón -hoy convertidas en cárceles-, mientras que las fuerzas británicas aplicaron castigos colectivos e intimidatorios organizados junto a la Haganá y los Special Night Squads (SNS). 

En el ámbito jurídico, las Defence (Emergency) Regulations británicas se incorporaron al derecho interno israelí. En ese marco se inscribe en la penología del enemigo, teoría que despoja de garantías procesales a quienes clasifica como amenazas futuras incorregibles.

Sobre esta cuestión John Telford,  de origen irlandés y nacionalizado argentino, economista del Trinity College de Dublin, exfuncionario de la ONU, nos cuenta cómo ha sido el derrotero jurídico represivo llevado por los británicos de su Irlanda natal a la Palestina ocupada.

-¿Cómo afecta la memoria histórica de la colonización británica en  Irlanda a su apoyo diplomático y social al pueblo palestino?

-La mayoría de los irlandeses siente empatía por los palestinos, aunque sus gobiernos hayan adoptado posturas ambiguas. Irlanda fue el primer experimento británico con colonos permanentes y Palestina el último. La experiencia británica en Irlanda influyó en las tácticas administrativas, en la ingeniería demográfica y las estrategias de seguridad del divide y vencerás en el Mandato de Palestina. 

La transferencia de conocimientos, armas, entrenamiento y tecnología represiva influyó directamente en las estructuras y prácticas de Israel. Desde el siglo XVII Gran Bretaña implantó una élite de colonos protestantes, especialmente en el Ulster. Sir Ronald Storrs describía en 1937 un propósito implícito de la colonización sionista: formar un pequeño y leal Ulster judío en un mar de arabismo potencialmente hostil. Arthur Balfour, conocido como «el Sangriento», por su represión en Irlanda, firmó la Declaración que lleva su nombre, sentando las bases diplomáticas para un hogar nacional judío en Palestina. Sus tácticas de contra-insurgencia en Irlanda se emplearon contra el levantamiento árabe en los años ’30.

-Entonces la partición de Irlanda tiene el mismo ADN que la partición de Palestina.-Así es, la partición de Irlanda sirvió de modelo. Los líderes sionistas copiaron las prácticas administrativas, de seguridad y de limpieza étnica del Imperio británico.

-¿El concepto jurídico del Derecho Penal del Enemigo o penalogía del enemigo de Günther Jakobs de qué forma articula con la categoría de preso de seguridad que no requiere cargos formales?

-La clasificación de prisioneros de seguridad por parte de Israel, la negación de derechos, el uso de tribunales militares, la detención indefinida y la tortura presentan paralelismos legales, estratégicos y políticos con el trato británico a los prisioneros republicanos irlandeses en 1920 y entre 1969 y 1998. 

Tanto el Reino Unido como Israel idearon un marco jurídico dual para privar a los presos de protecciones internacionales y derechos civiles básicos. El marco israelí para la gestión de detenidos hereda su estructura del dominio colonial británico, como el Reglamento de Defensa (Emergencia) de 1945, incorporado a su ordenamiento. 

En Irlanda del Norte, el internamiento sin juicio de 1971 y la política de Thatcher en 1976 provocaron resistencia republicana, culminando en las huelgas de hambre con la muerte de Bobby Sands y nueve presos más.

-¿Qué dijeron los organismos de Derechos Humanos?

-El Tribunal Europeo de DD HH declaró en 1978 al Reino Unido culpable de trato inhumano y degradante. Y en Palestina, la detención administrativa viene permitiendo a Israel retener indefinidamente a miles de palestinos basándose en “pruebas secretas” que la defensa no puede ver, manteniéndolos incomunicados y sometidos a malos tratos.

-¿De qué manera la llegada de los ex Black and Tans moldeó los métodos de represión y control de la Palestine Police?

-Winston Churchill en el ’22 reclutó veteranos de la Primera Guerra Mundial para pacificar Irlanda, formando los Black and Tans y la División Auxiliar. Tras la guerra en Irlanda, muchos fueron contratados por la Gendarmería Palestina, integrada en la Policía Británica de Palestina en 1926. Los Auxiliares y Black and Tans operaban con autonomía local, derivando en asesinatos, torturas y castigos colectivos. 

Douglas Duff, un Black and Tan conocido por su brutalidad, se convirtió en jefe de policía de Jerusalén y sistematizó el “ahogamiento simulado”, la suspensión en estrés y palizas severas. En el ’38, las autoridades británicas se coordinaron con milicias sionistas para formar los SNS, empleando estas prácticas.

-¿De qué manera el castigo colectivo del derecho militar británico sentó las bases para las operaciones de intimidación en poblaciones civiles?-Los británicos aplicaron sistemáticamente el castigo colectivo en Irlanda y Palestina, ejercidas sobre comunidades o familias por acciones individuales, práctica adoptada por la doctrina militar israelí. 

El Reglamento de Defense (Emergency) Regulations de 1945 fue promulgado originalmente por el Mandato Británico para sofocar la Revuelta Árabe. Estas normativas otorgaban poder absoluto a los comandantes militares para eludir tribunales civiles e infligir un sufrimiento inmenso. En lugar de derogarlas en el ’48, Israel las incorporó a su ordenamiento jurídico, constituyendo hoy la base legal de acciones militares en Cisjordania y Gaza.

-¿Cómo influyó la experiencia de cooperación entre las fuerzas coloniales británicas los SNS y las milicias sionistas preestatales en la gestación de las Fuerzas de Defensa de Israel?

-Fueron creados durante la Revuelta Árabe y liderados por Orde Wingate, los Special Nigth Squads. Eran una unidad conjunta de contra-insurgencia de soldados británicos y combatientes de la Haganá, Irgún y Lehi (NdR: organizaciones terroristas sionistas). 

Aunque operaron menos de un año, esos escuadrones transformaron la estrategia militar sionista hacia una guerra móvil y ofensiva que moldeó a las fuerzas armadas israelíes. Wingate instruyó a la Haganá en emboscadas nocturnas, patrullas de largo alcance e incursiones profundas en aldeas árabes. La doctrina israelí de trasladar la guerra a territorio enemigo, lanzar “ataques preventivos” y priorizar la velocidad nació de estas incursiones dirigidas por los británicos en Irlanda.

-¿Cómo es que una ley colonial creada para emergencias temporales sea hoy un instrumento jurídico para encarcelar  sin juicio previo?

-La continua aplicación por Israel de las Normativas de Defensa para detener indefinidamente a palestinos sin juicio genera una profunda contradicción jurídica y política. La transformación de ese instrumento colonial temporal, condenada como tiránica por los primeros juristas sionistas, es una piedra angular permanente del marco jurídico e instrumento clave del poder estatal israelí, lo que constituye una contradicción evidente.

-¿Qué estaría pasando ahora con los prisioneros? Entiendo que encarcelar a los palestinos en el sistema penitenciario interno israelí estaría vulnerando el Convenio de Ginebra. ¿Es así? 

-Sí, el traslado de detenidos palestinos desde instalaciones militares hacia el Servicio Penitenciario de Israel comenzó en los años ’70 y concluyó a mediados de los 2000, reproduciendo políticas británicas en Irlanda y violando el derecho internacional humanitario. 

Los palestinos de territorios ocupados son “personas protegidas” bajo el artículo 76 del IV Convenio de Ginebra, que exige que permanezcan detenidos dentro del territorio ocupado y cumplan allí sus penas, si las hubiera. Al ser el Servicio Penitenciario un organismo israelí, los “prisioneros de seguridad” palestinos son trasladados a centros dentro de Israel, en lugar de ser tratados como detenidos políticos o militares temporales conforme a las leyes de la guerra. 

Su situación se gestiona mediante protocolos de seguridad internos y esto obstaculiza su protección internacional, impidiendo visitas familiares u oficiales, y desdibuja la frontera entre Israel y los territorios ocupados, normalizando de facto la ocupación.


Por Alí Mustafá

TIEMPO ARGENTINO