11 Aug
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La prolongada falta de lluvias ha llevado al río Rin a niveles históricamente bajos en Alemania, al punto de que podría perder su navegabilidad continua en los próximos días. 

La situación amenaza el transporte de mercancías y las actividades turísticas en uno de los principales corredores fluviales de Europa.

El río Rin registra niveles de agua históricamente bajos debido a la prolongada falta de precipitaciones y podría dejar de ser navegable de manera continua en Alemania si el caudal continúa disminuyendo, advirtió la Federación Alemana de Navegación Interior (BDB).

"La evolución de los niveles de agua no augura nada bueno", declaró Jens Schwanen, director general de la BDB, quien alertó que la situación podría afectar tanto al transporte comercial como a la navegación turística, según medios europeos.

El principal punto de preocupación se encuentra en Kaub, Renania-Palatinado (oeste), una estación de referencia para la navegación y la actividad económica del arroyo. El nivel del agua podría caer por debajo de los 10 centímetros esta semana, algo que representaría un mínimo histórico para ese punto.

Con un nivel tan reducido, el río dejaría de ser navegable de forma continua y podría quedar prácticamente dividido en dos tramos, dificultando el desplazamiento de embarcaciones y el transporte de mercancías por esta vía

El 10 de agosto, la referencia registrada en Kaub era de 17 centímetros, equivalente a una profundidad aproximada de 130 centímetros en el canal utilizado para la navegación.

La interrupción del tránsito en el Rin supondría un problema para el transporte de productos entre importantes puertos europeos y las zonas industriales alemanas, debido al papel del río como una de las principales rutas fluviales de carga del continente.

Pese al riesgo en el tramo central y sur, la navegación todavía podría mantenerse entre los puertos de Ámsterdam, Róterdam y Amberes y Renania del Norte-Westfalia, además de continuar hacia otras zonas mediante canales y afluentes como el Neckar, el Mosela y el Meno.Si la sequía persiste, las restricciones al transporte fluvial podrían profundizarse y aumentar la presión sobre las cadenas logísticas que dependen de esta vía de navegación.