30 Jan
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Recalca que China mantiene un firme compromiso con el desarrollo pacífico y cuestiona a aquellos países habituados a ejercer presión sobre otros.

El presidente de China, Xi Jinping, afirmó este jueves que el crecimiento y el desarrollo de su país no representan una amenaza para ninguna nación y reiteró que el Gigante asiático no persigue objetivos hegemónicos ni expansionistas.
Durante un encuentro en Beijing con el primer ministro británico, Keir Starmer, Xi subrayó que China mantiene un firme compromiso con el desarrollo pacífico y recalcó que su país no ha iniciado guerras ni ha ocupado territorios ajenos.

En ese contexto, el mandatario sostuvo que la percepción de amenazas suele provenir de quienes están habituados a ejercer presión sobre otros, y defendió la postura china de cooperación y respeto mutuo en el escenario internacional.

Asimismo, señaló la importancia de abordar las relaciones bilaterales desde una perspectiva de largo plazo, en un momento marcado por una coyuntura global compleja e inestable.

El jefe de Estado chino destacó que tanto el Gigante asiático como el Reino Unido tienen la responsabilidad de profundizar el diálogo y la colaboración, no solo para contribuir a la paz y la estabilidad internacionales, sino también para impulsar el desarrollo económico y mejorar las condiciones de vida de sus respectivas poblaciones.

Por su parte, Starmer afirmó que China es un actor fundamental en el escenario global y es vital construir una relación más sofisticada que, a su vez, permita un diálogo significativo en las áreas en las que disienten.

Tras la reunión con Xi, el primer ministro británico señaló que la relación bilateral se encuentra en una etapa sólida, con avances concretos en temas comerciales.

Starmer también sostuvo un encuentro con el primer ministro chino, Li Qiang, con quien firmó varios acuerdos de cooperación, entre ellos compromisos para fortalecer la coordinación frente a las redes de tráfico de migrantes y para mejorar la seguridad de las cadenas de suministro.

La agenda del dignatario británico contempla un viaje a Shanghái este viernes, antes de continuar su gira por Asia con una breve visita a Japón, donde tiene previsto reunirse con su homóloga Sanae Takaichi.

El acercamiento bilateral se produce en un contexto marcado por los esfuerzos de varios líderes occidentales por reforzar vínculos con Beijing ante la incertidumbre generada por las políticas de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump.

La reunión tuvo lugar en el Gran Salón del Pueblo, donde ambas delegaciones coincidieron en la necesidad de estrechar la cooperación frente a las actuales tensiones geopolíticas.


TeleSUR

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