26 de mayo. A 48 horas del secuestro y la incomunicación de diez integrantes de la misión humanitaria internacional del convoy terrestre Global Sumud Maghreb, crece la preocupación internacional por la ausencia de información oficial, concreta y verificable sobre su paradero, su situación y su integridad física. Las y los activistas humanitarios fueron retenidos por fuerzas de Libia del Este tras atravesar el puesto de control militar 5+5, en las inmediaciones de Sirte, mientras se dirigían hacia Gaza con ayuda humanitaria.
Entre las personas secuestradas se encuentran los ciudadanos argentinos Paula Giménez, psicóloga, y Lucas Aguilera, médico veterinario, ambos directores de investigación de NODAL (Noticias de América Latina y el Caribe), quienes integraban esta misión quienes integran esta misión humanitaria internacional como parte del equipo médico de asistencia y acompañamiento del convoy.
Desde la organización del convoy se informó que una delegación avanzada se acercó al puesto de control militar para negociar el paso seguro de la misión. Desde ese momento se perdió completamente la comunicación con ese grupo.
Según la información difundida por la organización Global Sumud, la delegación avanzada fue interceptada y la última comunicación con el grupo ocurrió cuando informaron que estaban siendo trasladados en vehículos. Desde entonces permanecen incomunicados.
Global Sumud denunció públicamente la detención de los diez integrantes por parte de fuerzas del este de Libia y reclamó su liberación inmediata.Hasta el momento, no existe información oficial, concreta y verificable sobre su situación, integridad física o paradero.
La lista difundida por la organización incluye representantes de múltiples países: Paula Giménez (Argentina), Lucas Aguilera (Argentina), Matías Álvarez Rodríguez (Uruguay), Alicia Armesto Núñez (España), Domenico Centrone (Italia), Leonarda Alberizia (Italia), Ana Margarida França Santana Baptista (Portugal), Lauro Kwoczala (Polonia), Ashraf Khoja (Túnez) y Jenelle Jones (Estados Unidos).
El convoy terrestre Global Sumud Maghreb forma parte de una iniciativa humanitaria internacional que busca llegar hasta Rafah para exigir el ingreso de ayuda humanitaria a Gaza y denunciar el genocidio sobre el pueblo palestino.
La misión está integrada por más de 300 participantes de 25 países, entre médicos, periodistas, ingenieros, psicólogas, veterinarios, trabajadores humanitarios, parlamentarios, académicos y voluntarios civiles. El convoy transporta ambulancias, asistencia médica, insumos logísticos y ayuda destinada a la población palestina.
En las últimas horas, la cuenta oficial de Global Sumud informó públicamente:
“La Caravana Terrestre está sufriendo un ataque en este momento. Hombres y mujeres están siendo atacados violentamente y obligados a abandonar el lugar. Aunque no está claro quién está detrás de los ataques, estamos recibiendo informes de que están siendo llevados a cabo por fuerzas de seguridad asociadas con las autoridades del oeste de Libia”.
Desde la dirección de NODAL se están realizando distintas acciones públicas e institucionales para exigir al Estado argentino que active de manera urgente todas las redes diplomáticas y consulares necesarias para obtener información concreta y de primera mano sobre la situación y la integridad física de Paula Giménez y Lucas Aguilera.
En el marco de estas acciones fue presentada al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, una nota para alertar sobre la detención e incomunicación de los diez integrantes de la misión humanitaria.
Asimismo, desde el bloque de Unión por la Patria y desde la Comisión de Derechos Humanos del Parlasur se presentó una nota formal ante la Cancillería argentina exigiendo garantías y resguardo para las y los integrantes del Convoy Global Sumud.
La situación ya generó una amplia reacción pública y pronunciamientos de solidaridad y exigencia por parte de reconocidas figuras y organizaciones.
Hasta el momento expresaron públicamente su apoyo a este reclamo Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz; Taty Almeida, presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora; Tilda Rabi, presidenta de la Federación de Entidades Argentino-Palestinas; Rafael Araya Masry, presidente de la Confederación Palestina Latinoamericana y del Caribe; Abdallah Al-TibiPalestino de la Franja de Gaza en Argentina; Eduardo Valdés, diputado nacional argentino; Celeste Fierro, diputada de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y coordinadora de Argentina Global Sumud; Atilio Borón; Stella Calloni; Ángel Prado, ministro para las Comunas de la República Bolivariana de Venezuela; María Reigada, responsable de Acción Política de la CTA; Georgina Orellano, secretaria general de AMMAR; Pablo Grillo; Francisco “Paco” Olveira, de Curas en Opción por las y los Pobres; María Fernanda Barreto; Katu Arconada; Rocco Carbone; Víctor Hugo Morales y Cynthia García, entre otras personalidades políticas, sociales, periodísticas y de derechos humanos.
Un contexto de extrema preocupación internacional
La situación ocurre pocos días después de la interceptación de la Flotilla Global Sumud por parte de fuerzas israelíes en aguas internacionales del Mediterráneo, cuando otra misión humanitaria intentaba llegar a Gaza por vía marítima.
Aquel operativo generó un fuerte repudio internacional luego de la difusión de imágenes y denuncias sobre detenciones ilegales, agresiones físicas y tratos degradantes contra activistas internacionales que participaban de la misión humanitaria.
Ese antecedente incrementa la preocupación por la seguridad de quienes hoy permanecen retenidos e incomunicados en territorio libio.
La misión es civil, pacífica y humanitaria, y obstaculizar su avance o retener a sus integrantes puede constituir una grave vulneración del derecho internacional humanitario. El reclamo se sustenta en principios establecidos por la Cuarta Convención de Ginebra, resoluciones internacionales y normas que obligan a garantizar el acceso de ayuda humanitaria a poblaciones civiles en contextos de emergencia.
Ante esta situación, NODAL (Noticias de América Latina y el Caribe), junto a familiares, organismos de derechos humanos, organizaciones internacionales y la propia misión humanitaria, exige:
Información inmediata y verificable sobre el paradero y situación de Paula Giménez y Lucas Aguilera, así como del resto de la delegación internacional retenida.Garantías urgentes para su integridad física.
El restablecimiento inmediato de la comunicación con la delegación retenida.La intervención urgente de la Cancillería argentina y de las representaciones diplomáticas de los países involucrados.La libre circulación del convoy humanitario internacional con destino a Gaza.
El respeto irrestricto al derecho internacional humanitario y a las garantías de protección para misiones civiles de asistencia.La retención e incomunicación de ciudadanos argentinos y de integrantes de una misión humanitaria internacional requiere una respuesta inmediata del Estado argentino y de la comunidad internacional.
NODAL