17 Mar
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Entre ellas la argentina Zaira Chávez de la Universidad Nacional de Rosario, entidad que no se expresó frente a este proceso de captación británica de jóvenes suramericanos.

La maquinaria de propaganda británica rompió el silencio para exhibir a través de MercoPress los resultados de su más reciente maniobra de soft power en el Atlántico Sur: la recepción oficial que el gobernador colonial, Colin Martin-Reynolds, brindó a las ganadoras del polémico certamen "Conociendo a mis vecinos de las Falklands", entre las que se encuentra la estudiante argentina Zaira Chávez.

La información y las imágenes —que muestran a Chávez junto a Bianca Núñez (Paraguay) y Sofía Pitetta (Uruguay) en la sede del gobierno usurpador— confirman la consumación de un proceso de captación que el Reino Unido maneja con calculada cronología.

El "Soft Power" como arma de desmalvinización
Desde Agenda Malvinas, hemos denunciado sistemáticamente desde 2019, que este concurso no es un intercambio académico, sino un ejercicio de mercadeo político. El Reino Unido no invita a cualquier estudiante; selecciona minuciosamente a jóvenes con influencia en redes sociales para que actúen como "caballos de Troya" culturales.

Legitimación por el lenguaje: Al obligar a los participantes a aceptar el término "Falklands" y el concepto de "vecinos", la Embajada Británica logra que jóvenes argentinos validen la existencia de una comunidad con autodeterminación, ignorando deliberadamente que se trata de una población implantada tras una expulsión violenta de nuestras autoridades en 1833.La puesta en escena: 

La recepción en la "Government House" es el clímax de esta operación. Allí, bajo el amparo de la hospitalidad colonial, se les induce a ignorar la base militar de Monte Agradable y el saqueo sistemático de los recursos naturales que pertenecen al pueblo argentino.La desidia institucional: en peor de silencios
Lo más alarmante de esta noticia, difundida este lunes, es el vacío de respuesta soberana. A diferencia de años anteriores, donde la Cancillería Argentina marcaba algún tipo de rechazo ante estas provocaciones, el actual gobierno nacional y las autoridades universitarias (incluyendo al CIN y a la Universidad Nacional de Rosario, de donde proviene la estudiante argentina) han mantenido una pasividad que roza la complicidad por omisión.

Este silencio oficial permite que una potencia usurpadora prospecte y reclute cuadros estudiantiles en nuestros propios claustros, utilizándolos luego como trofeos de guerra simbólica en portales internacionales.

Malvinas no tiene "vecinos" ocupantes
Es evidente que la soberanía no se defiende solo en los foros internacionales, sino también impidiendo que la conciencia de nuestras presentes y futuras generaciones sea colonizada por un viaje "todo pago".

La sonrisa de una estudiante argentina junto al gobernador colonial es la imagen de una derrota simbólica que no podemos admitir. Malvinas es territorio argentino usurpado, y cada acto que busque normalizar la ocupación bajo el disfraz de la "buena vecindad" debe ser denunciado con la firmeza que la memoria de nuestros héroes exige.


Agenda Malvinas