Pilar Cortés
06 Mar
06Mar

A través de comunicados oficiales, el presidente Cyril Ramaphosa declaró su preocupación por la escalada del conflicto entre Irán y el ente sionista ‘’israelí’’  

Recordando las normativas vigentes en cuanto al derecho internacional, Ramaphosa sostuvo que ‘la legítima defensa anticipada no está permitida por el derecho internacional y no puede basarse en suposiciones ni anticipaciones, refiriéndose al ataque presuntamente defensivo de ‘’Israel’’ hacia Irán por su supuesta posesión de armas nucleares, pese a que aún no se ha encontrado evidencia de que efectivamente así sea. 

Al mismo tiempo, en otro contexto el mandatario sostuvo que “Sudáfrica siempre está dispuesta a contribuir, ya sea en la mediación o en cualquier otra instancia. Y si surge una brecha o si se nos solicita, siempre cumplimos con nuestras obligaciones (...). Si se presentara la oportunidad, hablaríamos y diríamos: debe haber un alto al fuego. El diálogo siempre es la mejor manera de poner fin al conflicto y, por ende, a la guerra. Y queremos que esta guerra termine de inmediato”[1]

Su deseo de que la guerra termine también está fundamentado por el alza de precios en la cadena de suministros del petróleo tras el bombardeo a Irán, uno de los principales exportadores en el mundo[2]

Este aumento de precios afecta directamente a las economías africanas, ya que dependen de la importación, según afirmó Ramaphosa durante la Conferencia Africana de Energía, celebrada en Ciudad del Cabo[3]

Al elevarse el precio del petróleo, el precio de los alimentos y de bienes básicos también sufrirán de inflación, afectando a la economía de familias enteras. 

A esto se le suma el factor de la deuda externa por parte de 22 países africanos hacia el poder financiero estadounidense (como el FMI), los cuales al verse favorecido el dólar se verán severamente afectados[4], dificultando el pago de la deuda, ajustando aún más a amplios sectores de las sociedades africanas y limitando la capacidad de negociación de los gobiernos[5]

Dichas preocupaciones no sólo están dirigidas hacia la población sudafricana, sino hacia la humanidad entera: ‘’Estos acontecimientos representan una grave amenaza para la paz y la seguridad regionales e internacionales, con profundas consecuencias humanitarias, diplomáticas y económica’[6], subrayó el presidente.


Pilar Cortés para DATA URGENTE


[1] https://qiraatafrican.com/ [2]https://www.ambito.com/energia/la-infraestructura-energetica-iran-el-tercer-mayor-productor-petroleo-la-opep-y-la-reserva-gas-mas-grande-del-mundo-n6250584[3] https://espanol.almayadeen.net/ [4] https://www.africamundi.es/ [5] https://thetricontinental.org/ [6] https://www.swissinfo.ch/