08 Oct
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A días del primer juicio por el sabotaje terrorista a los gasoductos, la Justicia alemana dio un sorprendente giro legal. "Probablemente no lo van a creer, pero es la verdad, es realmente la decisión de un tribunal en Alemania", reveló la vocera de la diplomacia rusa.

La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, denunció este jueves el curso que ha tomado la Justicia de Alemania con respecto al atentado contra los gasoductos Nord Stream 1 y 2, perpetrado en el mar Báltico en 2022. La vocera criticó la inaudita decisión del tribunal de rechazar la petición de las empresas operadoras —Nord Stream AG y Nord Stream 2 AG— para participar como codemandantes en el proceso penal que arranca el próximo 14 de octubre contra un ucraniano identificado como Serguéi K., acusado de ser el autor material del sabotaje.

"El tribunal consideró —ustedes probablemente no lo crean, pero es la verdad, es realmente la decisión del tribunal en Alemania— que el daño causado a los intereses de las compañías no es existencial", dijo la vocera.
Por ello, "en opinión del tribunal alemán", no requieren protección especial en la vía penal, criticó, a la vez que recordó que los gasoductos Nord Stream cubrían la mitad de las necesidades de gas de Alemania.

Zajárova detalló, citando al propio juzgado, que el objeto del procedimiento es estrictamente establecer la culpabilidad del acusado ucraniano por "complicidad en un crimen de guerra y el uso de métodos de guerra prohibidos, incluido el ataque a un objeto civil, la realización de una explosión con el uso de explosivos, la destrucción de una obra de construcción y la interrupción del funcionamiento de una empresa de importancia social".
"Es decir, resulta que solo les interesa cómo este mismo acusado cometió este delito físicamente. Cómo se acercó nadando, a escondidas, se zambulló y lo hizo todo. Y todo lo demás, como dice el tribunal alemán, supuestamente no tiene relación con el caso", recriminó.

Encubriendo a los autores intelectuales del atentadoEn este contexto, la vocera señaló que Moscú no está sorprendido con el desarrollo de los acontecimientos, ya que Alemania, contraviniendo sus obligaciones internacionales de asistencia jurídica en materia penal y de las convenciones antiterroristas, "ha evadido la interacción con las fuerzas del orden rusas en la investigación del crimen contra una instalación de la infraestructura crítica europea", resaltó.

"La tan elogiada 'imparcial e independiente Temis alemana' no ha mostrado en cuatro años ningún interés en establecer la verdad y llevar ante la justicia a los iniciadores, a los autores intelectuales de este ataque terrorista", ironizó.
"Ahora, a la tarea de ocultar los cabos sueltos en las aguas del mar Báltico se han sumado también las instancias judiciales alemanas", apuntó. 

La alta diplomática lo atribuyó a un evidente deseo de no exponer a los inspiradores ideológicos de la voladura de los gasoductos Nord Stream.

"Literalmente sin pestañear, redujeron el objeto del proceso judicial a la confirmación de la culpabilidad únicamente del ejecutor directo, quien actuó, como estableció anteriormente la Fiscalía Federal de la RFA, por encargo de —cita directa— 'instancias estatales de Ucrania', en cuyo apoyo ilimitado las autoridades alemanas no dejan de ejercitarse con obstinación", sostuvo.
Al concluir, Zajárova aseguró que Moscú, por su parte, continuará de forma consecuente sus esfuerzos internacionales "para identificar y castigar no solo a los ejecutores, sino también a los verdaderos autores de este atentado terrorista, sin precedentes en todos los aspectos".

Las explosiones en los gasoductos Nord Stream 1 y 2 ocurrieron el 26 de septiembre de 2022, desatando grandes fugas de gas en el mar Báltico.En 2022, los gobiernos de Dinamarca, Alemania y Suecia se negaron a divulgar los resultados de su investigación sobre el suceso y desoyeron las peticiones de Rusia, que solicitó participar en las pesquisas.

En 2023, el reconocido periodista estadounidense Seymour Hersh denunció que la Casa Blanca estaba detrás del atentado. Otros reportes de la prensa occidental responsabilizaron a grupos de sabotaje ucranianos que habrían llegado al lugar del ataque en un yate.

En julio de 2026, la Fiscalía Federal de Alemania declaró que el detenido ucraniano Serguéi K., identificado por la prensa como Serguéi Kuznetsov, actuó junto con cómplices por encargo de estructuras estatales de Ucrania. Un grupo de saboteadores, que incluía a otro ciudadano ucraniano también detenido, Vladímir Z., colocó los explosivos en las tuberías submarinas cerca de Bornholm, una isla danesa en el mar Báltico. Para llevar a cabo la operación, los sospechosos habrían empleado un velero que zarpó desde el puerto alemán de Rostock.

El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, comentó que esto "confirmó la información" con la que Rusia contaba "prácticamente desde el inicio de esta historia", de que "el régimen de Kiev" estuvo implicado en ese "acto terrorista contra una infraestructura crítica de la Unión Europea".En abril, Peskov declaró que una de las líneas del Nord Stream está técnicamente preparada para suministrar gas a Europa.

 Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó en junio que EE.UU. quiere comprar la parte europea del gasoducto para repararla y revender gas ruso a Europa "con un buen margen de beneficio". 



RT