El Secretario General de Hizbullah instó a consolidar la unidad regional, denunció a EE. UU. y calificó de ilegítimo el acuerdo marco pactado entre Líbano e "Israel".
La causa palestina no es una cuestión sunita, ni chiita, ni sectaria; es una cuestión islámica. Con este énfasis inició su discurso el Secretario General de Hizbullah, Sheikh Naim Qassem, en ocasión del aniversario del natalicio del Noble Profeta, de su nieto el Imán Ya'far al-Sadiq, y de la Semana de la Unidad Islámica.
Durante su intervención, llamó de manera directa a los Estados y pueblos árabes e islámicos a consolidar la unidad regional.
Asimismo, recordó el secuestro y desaparición del Imán Sayyed Musa al-Sadr y sus dos compañeros el 31 de agosto de 1978 mientras libraba su lucha, resaltando su personalidad multifacética, su premisa de que "`Israel´ es el mal absoluto" y su atención prioritaria al sur del Líbano.
De igual modo, rindió homenaje al maestro de los mártires Sayyed Hassan Nasrallah, destacando que siempre promovió las cualidades del Imán de la Resistencia y el fortalecimiento de la unidad islámica.
Al evaluar la coyuntura geopolítica, Qassem afirmó que la región atraviesa por una reestructuración histórica de su imagen y equilibrio de poder en medio de acontecimientos extraordinarios.
En este contexto, definió claramente las dos corrientes contrapuestas en el escenario actual: por un lado, la hegemonía de Estados Unidos y su tumor canceroso, "Israel"; por el otro, la República Islámica y los movimientos de resistencia en Palestina, Líbano, Irak, Yemen y en toda la región.
Señaló que los enemigos han ejecutado todo tipo de actos criminales y genocidios sin lograr sus metas. Las fuerzas enemigas no han podido ni podrán triunfar, la verdadera derrota solo ocurre cuando se cae en la rendición, subrayó.
Denuncia al rol colonialista de EE. UU. y rechazo al acuerdo marcoEl líder de Hizbullah denunció que Estados Unidos está allanando el camino para incrementar su control y preparar el terreno necesario para el establecimiento de un "Gran Israel".
No obstante, enfatizó que Washington tiene una economía en pérdida y, además, merma su influencia a nivel mundial.
Al respecto, aseguró que Washington ya no es visto como un modelo o un símbolo, sino que ahora se le considera un colonizador tiránico, opresor, asesino y criminal.
Como reflejo del impacto de la confrontación, instó a observar el deterioro de la situación económica enemiga y los procesos migratorios que se registran tanto dentro como fuera de la entidad israelí.
En el plano interno, Qassem cuestionó la postura de las autoridades libanesas por elegir un camino que no honra al Líbano ni a los sacrificios de su pueblo.
Se refería el Sheikh al acuerdo marco pactado entre el gobierno del Líbano y la entidad de ocupación israelí. Al respecto afirmó que el Ejecutivo libanés renunció al derecho a demandar sin haber conseguido un alto al fuego o la retirada de las fuerzas ocupantes.
Explicó que desarrollar negociaciones durante la guerra otorga legitimidad a las acciones del enemigo y coloca a la contraparte del lado de "Israel".
Ante la afirmación de que "Estados Unidos no es honesto, Estados Unidos es cómplice de `Israel´", Naim Qassem instó a "ir a buscar un mediador que no sea el americano" y a proponer negociaciones indirectas con condiciones firmes.
Finalmente, tras recordar que Hizbullah demostró que no busca la guerra al suscribir el acuerdo del 27 de noviembre de 2024, el dirigente condenó la agresión israelí y expresó su total rechazo a la comisión de verificación integrada por Estados Unidos e "Israel", la cual pretende ejercer autoridad sobre el Ejército libanés.
La máxima dirección de la Resistencia libanesa, reiteró su rechazo al acuerdo marco y lo calificó de ilegítimo, ilegal y humillante por destruir la soberanía nacional y atentar contra la recuperación de los derechos del país.
Seguidamente llamó a su derogación inmediata y reiteró su respaldo y cooperación con el pueblo libanés en defensa de su dignidad.
AlMayadeen