El experto analiza la transformación del periodismo, el futuro de la comunicación y el papel de la cultura en un mundo multipolar
La Red Internacional de Medios TV BRICS presenta un proyecto especial con motivo del 20.º aniversario de los BRICS: "Reunión Global de Medios".
Los comentarios de representantes de los principales medios de comunicación de los países BRICS+, socios de la red, abordan temas como la construcción de una agenda informativa global compartida, el desarrollo de un sistema multipolar de comunicación mediática, las principales tendencias y acontecimientos de los últimos 20 años en la evolución del discurso mediático, así como las perspectivas de la transformación del panorama de los medios de comunicación.
En una entrevista con TV BRICS, Sebastián Salgado, director de la agencia internacional de información Data Urgente, compartió su visión sobre los cambios que ha experimentado el periodismo internacional, las perspectivas de la comunicación en las próximas décadas y la importancia de preservar y promover las expresiones culturales de los pueblos.
¿Cómo ha cambiado el periodismo internacional en los últimos 20 años?
La manera de acceder a la información ha cambiado considerablemente con la expansión del mundo digital y de las redes sociales. Una parte importante de las personas que tienen acceso a internet ha incorporado nuevas formas de consumir contenidos, especialmente entre las generaciones más jóvenes.Las estructuras tradicionales de los noticieros y los grandes medios corporativos tuvieron que adaptarse a estos nuevos hábitos. Las generaciones jóvenes ya no dependen de un horario fijo para informarse y, en muchos casos, tampoco consumen los contenidos siguiendo los formatos tradicionales de la televisión.En este contexto, las redes sociales desempeñan una doble función. Por un lado, se han convertido prácticamente en un espacio obligatorio para los medios que buscan llegar a las audiencias más jóvenes, incluso cuando mantienen formatos tradicionales, como los canales de noticias de 24 horas. Por otro, han permitido la aparición de una multiplicidad de voces, haciendo posible generar contenidos sin necesidad de contar con grandes estructuras mediáticas.
¿Cómo será el futuro de las comunicaciones en los próximos 20 años?
Creo que la conformación de los BRICS está abriendo nuevas posibilidades para el desarrollo del mundo de la comunicación. Hoy hemos naturalizado escuchar noticieros de Rusia, China, India, Sudáfrica o Brasil, y considero que esto representa un paso adelante hacia una mayor diversidad de fuentes informativas. En este sentido, resulta fundamental garantizar que los intereses corporativos no estén por encima del acceso a la información como derecho humano.
También es importante mantener el apoyo y la financiación de los Estados a proyectos destinados a ampliar la diversidad del espacio informativo.Considero que sería importante que los países BRICS desarrollaran sus propias redes y plataformas sociales, con algoritmos diseñados de acuerdo con sus propios intereses. A partir de ahí, cada persona podría decidir si quiere formar parte de ese mundo digital de comunicación multipolar impulsado por los países BRICS y BRICS+, o continuar dentro de los modelos de comunicación que han predominado durante buena parte del siglo XX y los primeros años del siglo XXI.
Por eso, la creatividad será indispensable. También será necesario desarrollar elementos simbólicos y mecanismos de acercamiento lingüístico entre nuestros idiomas. Creo que esto será fundamental para el mundo que viene.
¿Qué debería incluir una agenda mundial común?
Por encima de todo, debería incluir las expresiones culturales auténticas de los pueblos. Cuando hablamos de esto podemos pensar en ámbitos como la música, las artes plásticas o la gastronomía.
Es importante reconocer el potencial de la cultura para generar puentes entre los pueblos que se consideran parte de un mundo multipolar.L
a cultura es, efectivamente, una de las herramientas fundamentales para unir a los pueblos, crear vínculos y encontrar puntos de coincidencia. La mayoría de la música latinoamericana, por ejemplo, tiene raíces en ritmos africanos.
En Uruguay podemos encontrar en el candombe la continuidad de esa cultura viva en las raíces del Río de la Plata.
Es importante poner en valor estas conexiones, tanto en el presente como al recuperar elementos del pasado. Si más personas conocieran, por ejemplo, los cuentos de Antón Chéjov, muchas podrían sentirse identificadas con esa narrativa que pone en palabras pequeños mundos a los que nunca hemos tenido acceso porque pertenecieron a otro tiempo y otro lugar.S
in embargo, escritores y artistas nos han dejado, a través de su legado, la posibilidad de conocer esos mundos mediante sus obras. Estas son acciones fundamentales que deben situar la cultura en un espacio de acceso popular. Debemos entender las culturas simplemente como expresiones humanas a través de las cuales también pueden manifestarse ideas políticas y distintas formas de comprender el mundo.