22 May
22May

Al menos tres activistas fueron hospitalizados y una veintena sufrió fracturas tras el abordaje y el desembarco en el puerto de Ashdod.

Parte de los más de 400 integrantes de la flotilla humanitaria con destino a Gaza, capturados por fuerzas israelíes en aguas internacionales esta semana, han sufrido palizas, humillaciones y abusos sexuales que han dejado al menos tres hospitalizados, según ha denunciado el centro legal Adalah, que se ha hecho cargo de su defensa hasta su deportación, según informa El País. Los primeros en regresar a sus países, un diputado y un periodista italianos, confirmaron que al menos una veintena de personas sufrieron fracturas en brazos, piernas y costillas.

El periodista Alessandro Mantovani, del diario italiano Il Fatto Quotidiano, relató su experiencia a su llegada al aeropuerto romano de Fiumicino: "Me golpearon, golpearon a Darío Carotenuto, y a otros los golpearon mucho más que a nosotros. Vi gente con posibles fracturas de brazos y costillas. Casi todos los que pasaron por el contenedor de entrada fueron golpeados y podíamos oír los gritos desde fuera".

"Nos golpearon salvajemente"

El diputado del Movimiento 5 Estrellas Dario Carotenuto fue aún más explícito en su testimonio: "Nos golpearon salvajemente. Me identifiqué con mi pasaporte de servicio, pero me esposaron. Yo tuve suerte y pude salir por mi propio pie. 

A una persona la llevaron a la enfermería con lesiones internas. A algunos les vendaron los ojos. La hermana de la presidenta irlandesa coordinó los primeros auxilios y atendió a personas en condiciones terribles, incluyendo ancianos y niñas; veinte o treinta de ellas con fracturas y algunas que habían sufrido abuso sexual".

Según ambos, el comportamiento de las fuerzas israelíes fue más violento que el registrado en octubre pasado, cuando la anterior flotilla con destino a Gaza fue capturada. A diferencia de la mayoría de los activistas, recluidos en la prisión de Ketziot, en el desierto del Neguev, los dos italianos fueron trasladados al aeropuerto Ben Gurión "esposados y con grilletes en los tobillos" y encerrados en una celda hasta tomar un vuelo con escala en Atenas.

Tasers, balas de goma y rodillas en el suelo

El centro legal Adalah, cuyos abogados pudieron reunirse el miércoles con parte de los detenidos, documentó numerosas quejas de "violencia extrema" que revelan, según la organización, "un nuevo patrón de abusos físicos deliberados". Los letrados registraron decenas de casos con presuntas fracturas de costillas y dificultad respiratoria derivada. 

Además de las palizas durante el desembarco en el puerto de Ashdod, los activistas denunciaron el uso de pistolas táser y balas de goma durante el abordaje en alta mar y a bordo del buque militar al que fueron trasladados, donde fueron "obligados a permanecer de rodillas durante largos periodos de tiempo". "Además de los abusos físicos, fueron sujetos a tratos degradatorios, humillaciones y acoso sexual", añaden los abogados israelíes.

Una de las activistas retenidas, Zohar Regev, de nacionalidad israelí, fue llevada ante un tribunal acusada de "entrada ilegal en Israel", un cargo que Adalah califica de "absurdo" dado que fue, según la organización, "secuestrada en aguas internacionales por el Ejército israelí y llevada a la fuerza a territorio israelí".

Escándalo internacional y petición de sanciones

El miércoles, las imágenes del ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, jactándose públicamente de los malos tratos infligidos a los activistas desataron un escándalo diplomático de alcance internacional. 

Varios países europeos convocaron a sus respectivos embajadores israelíes para protestar formalmente. Italia ha solicitado este jueves a la Unión Europea la adopción de sanciones contra el ministro, mientras que la Fiscalía de Roma ha abierto una investigación por torturas. 

Los vídeos de Ben Gvir fueron criticados incluso por miembros de su propio Gobierno.

No es la primera vez que estas denuncias llegan a instancias judiciales. A principios de mayo, la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau y otros activistas de la flotilla anterior interpusieron una denuncia en la Audiencia Nacional contra varios ministros del Gobierno israelí por "secuestro" y "malos tratos". El grueso de los detenidos será deportado este jueves a bordo de tres aviones fletados por Turquía con destino a Estambul.


Catalunya Press