Las presas palestinas de Damon denuncian restricciones religiosas, aislamiento, abusos físicos y registros humillantes, en medio de un grave deterioro humanitario.
La Oficina de Prensa de los Presos informó el sábado sobre el deterioro de las condiciones de detención que enfrentan las mujeres palestinas encarceladas en la prisión israelí de Damon.
Según el comunicado, las reclusas denunciaron que no pueden conocer la hora de la oración del amanecer debido a las restricciones impuestas dentro del penal.
Dicha medida —advirtió la oficina— vulnera sus derechos religiosos y agrava el sufrimiento cotidiano de estas mujeres.
La entidad señaló que las presas viven aislamiento prolongado, prohibición de visitas familiares y negligencia médica sistemática.
En este contexto, pidió a las organizaciones de derechos humanos intervenir de forma urgente para proteger a las reclusas y garantizar sus derechos básicos.
Represión del 13 de mayo: una de las operaciones más violentas
La oficina también recordó que, hace dos días, reveló detalles de una de las operaciones de represión más violentas ejecutadas por la administración de la prisión el 13 de mayo.
De acuerdo con el informe, las unidades de seguridad obligaron a las prisioneras a permanecer boca abajo, esposadas durante horas, antes de agredirlas con golpes, arrastrarlas y pisotearlas.
También fueron mantenidas esposadas y con los ojos vendados en posiciones dolorosas, mientras recibían comentarios abusivos e insinuaciones sexuales.
"Las prisioneras fueron sometidas a registros humillantes delante de guardias masculinos, y sus ataduras fueron apretadas violentamente, provocando lesiones y secuelas permanentes", agregó.