Huda Hegazi
25 Sep
25Sep

Miles de familias en Gaza siguen viviendo en edificios dañados por los bombardeos, que podrían colapsar en cualquier momento, sin otro lugar al que ir.

En Gaza, miles de familias siguen viviendo entre paredes agrietadas, techos dañados y estructuras debilitadas por los bombardeos. Saben que cualquier nueva grieta puede ser una advertencia, pero abandonar estas viviendas significa quedarse sin ningún lugar donde refugiarse.

Las autoridades locales advierten de más de 2000 edificios dañados y en riesgo de colapso. Evaluarlos, apuntalarlos o retirarlos requiere ingenieros, maquinaria pesada, combustible y equipos especializados que siguen siendo insuficientes.Mientras tanto, la reconstrucción permanece prácticamente paralizada. Las restricciones sionistas a la entrada de maquinaria, repuestos, combustible y materiales, dificultan incluso retirar los restos de los edificios destruidos o hacer seguros los que todavía permanecen en pie.

Este edificio puede seguir en pie, pero eso no significa que sea seguro. Sus grietas son la huella de una destrucción que no terminó con el bombardeo. Para las familias que viven aquí, marcharse no es una opción, ya que significaría vivir en una tienda de campaña sin condiciones. Pero quedarse supone el riesgo de que estas paredes se conviertan en una tumba para ellos.


Huda Hegazi, Gaza.

HispanTV