22 May
22May

Las peleas en el gabinete han saltado a las redes y amenazan a varias alianzas.

Una pelea en el gabinete de Argentina escaló hasta convertirse en un conflicto político que incluye la grave sospecha de que el presidente Javier Milei es víctima de espionaje desde dentro del Gobierno.

Desde que Milei asumió en diciembre de 2023, se extendieron rumores de que el gabinete estaba dividido entre los funcionarios que responden a su hermana, Karina Milei, quien también es secretaria general de la Presidencia; y los que forman parte del grupo de Santiago Caputo, el asesor más importante del mandatario.

Aunque la pugna ha sido negada puertas afuera, el pasado fin de semana, personas afines al entorno de Caputo aseguraron que el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, afín a Karina Menem, manejaba una cuenta falsa en X desde la cual atacaba al asesor presidencial.

Desde ese día, los cruces entre los dos grupos de poder han sido interminables. Menem negó que fuera propietario de la cuenta, que fue borrada, pero Caputo denunció que la eliminación solo probaba que, efectivamente, era de su enemigo político.
"Yo propuse tiros [para resolver la pelea] pero se sienten más cómodos con el chusmerio, las operaciones en prensa y pintarse las uñas", acusó el asesor, al ratificar su apoyo incondicional al presidente.

"Voy a defender el proyecto nacional de Javier Milei del que sea, y me importa poquísimo quién se ofende en el proceso. Llegue acá con el presidente, me iré con el presidente o cuando él disponga, y mientras tanto haré mi mejor esfuerzo para cumplir su mandato", advirtió.

¿Le mienten?

Milei se metió en la pelea para asegurar que la cuenta de la discordia no era de Menem y que todo había sido armado por sus enemigos, a pesar de las denuncias del propio Caputo. Tras esas declaraciones, la crisis giró hacia la idea de que hay personas al interior del gabinete, en especial su hermana Karina y Menem, que "le mienten" al presidente.

"Sí, le mienten. Lo sufrí en carne propia. A veces uno decide callar y guardarse las cosas por el bien y la estabilidad del país, pero tampoco podemos fingir demencia eternamente. La lealtad es con las ideas y con la verdad", denunció el exdiputado Ramiro Marra, quien fue eyectado del partido oficialista La Libertad Avanza.

Otro influyente personaje cercano a Milei que intervino de manera sorpresiva en la pelea fue Agustín Laje, uno de los ideólogos de la ultraderecha latinoamericana. "No tenía ninguna intención de meterme en este quilombo [lío], pero cómo molesta constatar que le están mintiendo al presidente. No solo es inaceptable desde el punto de vista moral, sino también peligroso desde el político. Lejos de proteger al poder, la mentira lo corroe desde adentro", escribió.

Analistas argentinos consideraron que la gravedad de esta acusación reside en que desacredita la autoridad presidencial, pues hace creer que Milei es manipulable y no puede ordenar a sus funcionarios, una debilidad que no existía hasta ahora.

"Nosotros estamos calificando siempre a Milei como 'qué sacado que está, qué loco que ésta', lo tremendo, las barbaridades que dice (...), lo que no habíamos dicho es: 'qué presidente débil, engañado, manipulado, falto de liderazgo'", explicó el periodista Jairo Straccia, al revelar que un funcionario le dijo que el Gobierno se está dando "un tiro en el pie" al debilitar la figura de Milei.

Los audios

Pero el conflicto siguió a diario, se mantuvo como tendencia en redes sociales y tema central en los noticieros, y se profundizó el jueves, cuando el periodista Santiago Cúneo emitió audios privados, atribuidos a Milei con Rosmery Maturuna, una cantante que fue asesora de imagen del presidente, y con quien habría sostenido charlas de índole sexual.

Más allá del morbo que provocaron las grabaciones que se viralizaron —aunque no se ha comprobado que sean fidedignas—, varios periodistas advirtieron que lo verdaderamente grave es que, de ser ciertas, demostrarían que el presidente está siendo espiado.

"Lo relevante de los audios es que alguien, ¿de su entorno?, mandó el mensaje de que tiene grabado al presidente", alertó el analista Esteban Rafele, ya que los servicios de espionaje son manejados por Caputo.

De hecho, el diario Perfil reveló que la justicia ya comenzó a investigar el caso porque considera que los polémicos audios trascienden el ámbito privado y demuestran "un peligroso terreno de vulnerabilidad institucional", en vista de que demuestran "una falla grave en la custodia del material sensible".


RT