Hace más de cuatro décadas, Pablo Escobar introdujo cuatro hipopótamos en Colombia como parte de su zoológico privado en la Hacienda Nápoles. El Reporte Coronell recordó una historia contada por el reconocido periodista Germán Castro Caycedo sobre la adquisición de estos animales y el origen de un problema ambiental que hoy persiste.
Por: Gabriela Casanova
Esta semana, el Ministerio de Ambiente anunció que priorizará dos protocolos para el control de la población de hipopótamos en Colombia: la traslocación, que consiste en el traslado de estos animales a otros países, o un escenario más polémico, la eutanasia.
El Gobierno estima que en la actualidad hay unos 200 ejemplares de esta especie invasora en el país y que el número puede multiplicarse drásticamente para 2030.
Limitar la cantidad de estos individuos es importante, pues los ecosistemas del país se han visto afectados por su presencia.
¿De dónde salieron los hipopótamos, si no son una especie nativa de Colombia?
Hace más de 40 años, Pablo Escobar adquirió cuatro de estos animales para la Hacienda Nápoles, propiedad del capo en Antioquia y actualmente un parque turístico. A lo largo de los años, de este reducido grupo surgieron decenas de hipopótamos, que luego pasaron a ser cientos.
De hecho, El Reporte Coronell, a propósito del anuncio del ministerio, recordó una historia que contó el periodista Germán Castro Caycedo, quien a su vez la escuchó de Pablo Escobar.

Hipopótamo en el Magdalena Medio. Créditos: Colprensa - externos
Según el periodista Daniel Coronell, en aquella época Castro quería escribir un libro sobre Escobar y se reunió varias veces con él. En una de esas reuniones, el capo le comentó que el corredor de carros Ricardo alias Cuchilla Londoño había comprado, con su dinero, muchos de los animales para Nápoles.
De hecho, en esa conversación Escobar aseguró que sus tres primeros hipopótamos eran traídos de África, pero que solo le habían vendido machos. “Si el tema se hubiera quedado así, hoy Colombia no tendría problemas”, dijo Coronell.
Sin embargo, el narco tenía la intención de que estos animales se reprodujeran. Por eso, envió a Cuchilla a conseguir una hembra, que finalmente fue adquirida en un zoológico de Texas, en Estados Unidos. Este ejemplar llegó con varias cebras a Urabá a bordo de un barco, alquilado por Cuchilla, pero el Instituto Nacional de los Recursos Naturales Renovables y del Ambiente los decomisó y los llevó al zoológico de Medellín.
“Con sobornos sacaron a la hipopótama y las cebras fueron reemplazadas con burros pintados a brochazos con rayas blancas y negras, en una maniobra típica del capo”, afirmó Coronell.
Posteriormente, Escobar fue abatido en 1993, y Ricardo ‘Cuchilla’ Londoño, asesinado por un pistolero al servicio de la banda de los Urabeños en 2009. Ambos murieron, pero dejaron un problema que continúa 40 años después.

Hipopótamo en el Magdalena Medio. Cortesía: Colprensa
Incluso sucedió otro hecho polémico frente a este caso durante el gobierno de Álvaro Uribe. Tras recibir múltiples quejas por los daños que estaban causando los hipopótamos de Escobar, en 2009 el entonces ministro de Ambiente, Carlos Costa, autorizó la caza de control. Tras anunciar la medida, el empresario y cazador Federico Pfeil Sneider le disparó a uno de esos hipopótamos, llamado Pepe, con un tiro de fusil.
Sin embargo, esto no gustó a un grupo de colombianos, quienes protestaron frente al Ministerio de Ambiente para frenar la caza y exigir la renuncia del ministro.
“Anoche llamé al cazador de Pepe, Federico Pfeil Sneider. Apenas mencioné la palabra hipopótamo, me dijo que no quería volver a hablar de ese tema nunca más en su vida”, comentó Coronell.
El ambientalista Nicolás Ibargüen ha propuesto al Gobierno enviar los hipopótamos a un santuario animal en la India, llamado Vantara, y esterilizar a los que permanezcan en el país. No obstante, el Gobierno indicó que, aunque Colombia ha sostenido conversaciones diplomáticas con siete países para el traslado de estos animales, aún no ha recibido respuesta.
En el caso de la India, por ejemplo, no se ha definido la pertinencia técnica y jurídica para acogerlos. Aun así, el Ministerio de Ambiente aseguró que continuará con las gestiones diplomáticas.
Revista Cambio