La campaña presidencial en Colombia se enardece cada día más. El senador Iván Cepeda, el candidato presidencial de la izquierda, ha denunciado este jueves por los delitos de concierto para delinquir, financiación del terrorismo y enriquecimiento ilícito al abogado de ultraderecha Abelardo de la Espriella, su rival en la segunda vuelta del 21 de junio, al que vincula con los crímenes de los grupos paramilitares.
“Estamos presentando denuncia penal contra el abogado De la Espriella ante la Fiscalía General de la Nación y la Corte Penal Internacional por haber presuntamente cometido e incurrido en una serie de delitos”, dijo Cepeda en el inicio de una declaración de 20 minutos, en Bogotá, en la que detalló el entramado por el que señala al abogado de ultraderecha.
Se refirió concretamente a esos tres delitos asociados con los crímenes de lesa humanidad cometidos por estructuras paramilitares pertenecientes a las desmovilizadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC): concierto para delinquir agravado, financiación del terrorismo y enriquecimiento ilícito. La denuncia, aseguró el candidato ante la prensa, “incluye elementos nuevos, que han ido apareciendo en el tiempo”.
El senador del Pacto Histórico también plantea que la Corte Penal Internacional debe intervenir, debido a que son crímenes de competencia universal, que la Fiscalía colombiana archivó sin investigar y a que ahora existen nuevas pruebas que la justicia colombiana no valoró.
En un “entramado de nexos documentados”, Cepeda vinculó a De la Espriella con conocidos comandantes paramilitares, desmovilizados en el periodo de Álvaro Uribe Vélez, como Salvatore Mancuso, Juan Carlos ‘El Tuso’ Sierra, Iván Roberto Duque –mejor conocido como Ernesto Baez, su nombre de guerra– o Carlos Mario Jimenez, alias ‘Macaco’. También con otros miembros de las AUC como Uber Enrique Bánquez Martínez, alias ‘Juancho Dique’, y Jorge Luis Hernández Villazón, alias ‘Boliche’.
Los hechos denunciados giran en torno a la fundación Fipaz, creada en 2004, con la que De la Espriella buscaba evitar la extradición a Estados Unidos de los jefes paramilitares que defendía en medio del proceso de desmovilización abierto por el Gobierno de Uribe (2002-2010).
Cepeda, conocido por sus investigaciones y debates sobre los paramilitares, además de por su largo enfrentamiento con el expresidente Uribe ante la justicia, acusó en su presentación de este jueves un patrón de impunidad en la Fiscalía de Mario Iguarán, entre 2005 y 2009, cuando el entonces fiscal general “precluyó investigaciones por concierto para delinquir y lavado de activos antes de que la Corte Suprema ordenara investigar”. Ha recordado que hay al menos dos declaraciones –de Mancuso y de Macaco– que indican que el paramilitarismo tuvo una injerencia directa en la elección de Iguarán, y que esta habría sido consecuencia de un soborno.
Para resumir los hechos, apuntó el candidato del Pacto Histórico, existen numerosas versiones, investigaciones, compulsa de copias, declaraciones ante la justicia y comisiones de la verdad de las que se pueden sacar algunas conclusiones.
En primer lugar, “que De la Espriella habría creado y liderado una fundación que múltiples comandantes o jefes paramilitares indican como una organización creada por las Autodefensas Unida de Colombia con fines políticos, en medio de su proceso de desmovilización”.
Entre las actividades de la fundación, añadió, se seleccionaban candidatos al Congreso apoyados por los paramilitares, el enorme escándalo conocido como la parapolítica. Además, detalló que “De la Espriella habría ofrecido un soborno” en un lugar de reclusión a uno de los jefes paramilitares –Juancho Dique– para guardar silencio en sus declaraciones y habría contribuido a entregar sobrornos para la elección de Iguarán, entre otros episodios por esclarecer.
A la actual fiscal general, Luz Adriana Camargo, ternada por el presidente Gustavo Petro, la cuestionó directamente por no haber hecho investigaciones exhaustivas en torno al hoy candidato presidencial de ultraderecha. En las acciones más concretas, Cepeda le ha pedido a la Fiscalía que reactive las indagaciones para determinar el grado involucramiento de De la Espriella con las estructuras paramilitares, y a la CPI una investigación, puesto que esos delitos no han sido debidamente escudriñados por la justicia colombiana e involucran crimenes de lesa humanidad.
EL PAÍS