La agencia iraní Fars, citando fuentes en el terreno, afirmó que la infraestructura petrolera de la isla de Kharg no sufrió daños durante ataque estadounidense-israelí.
La infraestructura petrolera de la isla de Kharg —donde se ubican instalaciones estratégicas de exportación de crudo en el Golfo— no sufrió daños tras el ataque estadounidense-israelí, según informó France-Presse citando a la agencia Fars.
Fuentes sobre el terreno escucharon 15 explosiones durante el ataque, pero aseguraron que "ninguna instalación petrolera resultó afectada".
La agencia Fars añadió que el objetivo del ataque era dañar defensas militares, la base naval de Goshan, la torre de control del aeropuerto y un hangar de helicópteros perteneciente a la compañía petrolera Continental Shelf Oil+.
Por su parte, una fuente informada confirmó a la agencia Mehr que la situación en Kharg es estable, las actividades petroleras continúan con normalidad y ningún trabajador de la industria energética resultó perjudicado.
Agresión golpea instalaciones militares; crudo continúa estable
En esa misma línea, el subgobernador de Bushehr para Asuntos Políticos aseguró que la agresión provocó daños en parte de las instalaciones militares y en el aeropuerto de Kharg.
No obstante, aseguró que las exportaciones de petróleo desde la estación de Kharg continuarán plenamente y que las actividades de las empresas residentes en la isla no sufrirán interrupciones.
Añadió que la situación general en la isla es tranquila y que la vida cotidiana transcurre con normalidad a pesar de la agresión.
También subrayó que ni las fuerzas militares, ni los empleados de las compañías petroleras ni los residentes locales resultaron heridos.
Tensión por Kharg, principal terminal petrolera iraníLa isla de Kharg, situada a unos 30 kilómetros de la costa iraní, alberga la principal terminal de exportación de petróleo del país, por donde transita alrededor del 90 por ciento de sus exportaciones de crudo, según un informe reciente del banco estadounidense JP Morgan.
Durante declaraciones el viernes por la noche, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó haber “destruido por completo” los objetivos militares en la isla y advirtió que también podría atacar la infraestructura petrolera iraní si Teherán o cualquier otra parte intentaba cerrar el estrecho de Ormuz.
En respuesta, el mando de Khatam al-Anbiya prometió que, en caso de un ataque contra la infraestructura petrolera, económica o energética de Irán, destruiría toda la infraestructura energética vinculada a Estados Unidos en la región, reduciéndola a “un montón de cenizas”.