22 Aug
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El ejército israelí abrió una investigación sobre la muerte de Hind Rajab, la niña que quedó atrapada por horas en un vehículo alcanzado por más de 300 disparos. Pero su madre advierte que no habrá justicia mientras sigan matando niños en Gaza.

Más de dos años después de que las fuerzas israelíes mataran a Hind Rajab mientras esperaba ser rescatada en Gaza, el Ejército de Tel Aviv reconoció su responsabilidad por haber disparado contra el vehículo de su familia y contra la ambulancia de la Media Luna Roja Palestina enviada para salvarla.

Para muchos, el anuncio de una investigación penal representa un avance importante en uno de los casos más emblemáticos del genocidio. Pero para Wessam Hamadah, la madre de Hind, cambia poco.

La justicia, sostiene, no puede medirse por una investigación militar mientras los niños palestinos sigan muriendo. La muerte de Hind, de cinco años, se convirtió en un símbolo del sufrimiento de los niños de Gaza.“Justicia sería que la ofensiva termine”, afirmó la mujer de 30 años a TRT World en una entrevista telefónica.

La tragedia ocurrió el 29 de enero de 2024, cuando Hind y su familia huían de Ciudad de Gaza después de que el ejército israelí les ordenara evacuar.

Mientras se alejaban, las fuerzas israelíes abrieron fuego contra el Kia negro en el que viajaban y lo alcanzaron con más de 300 disparos, según investigaciones.

El tío de Hind, que conducía, y otros familiares murieron. Su prima Layan, de 15 años, logró hablar por teléfono con operadores de la Media Luna Roja Palestina antes de morir también.

Hind, la única sobreviviente, quedó atrapada durante horas dentro del vehículo, rodeada por los cuerpos de sus familiares. Llamó en repetidas ocasiones a la Media Luna Roja Palestina para pedir ayuda. Después de coordinar el acceso, la organización envió una ambulancia para rescatarla, pero finalmente perdió contacto tanto con Hind como con los paramédicos.

Las últimas súplicas de Hind Rajab pidiendo ayuda resonaron mucho más allá de Gaza y la convirtieron en un símbolo mundial del impacto de la ofensiva en los niños. Su historia inspiró The Voice of Hind Rajab, una producción reconocida internacionalmente que ganó el Gran Premio del Jurado en el Festival de Cine de Venecia y recibió nominaciones a los premios BAFTA y Óscar. En un principio, las autoridades israelíes negaron que sus fuerzas estuvieran operando en la zona donde Hind murió.

Con el tiempo, tras una serie de investigaciones periodísticas, las fuerzas israelíes reconocieron que ese día llevaron a cabo operaciones contra lo que describieron como “objetivos terroristas” en Ciudad de Gaza. En enero, informaron que habían comenzado a revisar el incidente.Y este miércoles anunciaron una investigación penal por “una supuesta falla en la coordinación del desplazamiento de la ambulancia de la Media Luna Roja Palestina”. 

También admitieron por primera vez que sus fuerzas “dispararon contra un vehículo que se acercaba a ellas”, reconociendo así que abrieron fuego contra el automóvil en el que viajaban Hind y su familia.

Sin embargo, las investigaciones penales sobre presuntas conductas indebidas de las fuerzas israelíes en la muerte de palestinos rara vez han terminado en condenas.Desde que comenzó el genocidio en Gaza, en octubre de 2023, se anunciaron varios acuerdos de alto el fuego que posteriormente colapsaron o no lograron mantenerse. Sin embargo, una realidad no ha cambiado: los niños palestinos siguen sufriendo gran parte del impacto de la violencia.

Más de 64.000 niños fueron asesinados o resultaron heridos entre el 7 de octubre de 2023 y el 7 de octubre de 2025, según la ONU.

Incluso después de que un acuerdo de alto el fuego entrara en vigor el 10 de octubre de 2025, la violencia continuó. Al menos 300 niños murieron en Gaza durante los 300 días siguientes, según reportes.

“Un alto el fuego que deja un promedio de un niño muerto todos y cada uno de los días les está fallando a los niños”, afirmó el 6 de agosto de 2026 el director regional de UNICEF para Oriente Medio y el Norte de África, Edouard Beigbeder.“Con cientos de niños más heridos, muchos de ellos de gravedad, los niños de Gaza siguen esperando el fin de la violencia que les prometieron”.

“Mamá, lo siento”

Más de dos años después de que Hind muriera en Gaza, Wessam asegura que todavía ve a su hija en los espacios cotidianos de su vida.“La veo en todas partes”, dijo en diálogo con TRT World.Wessam recuerda que Hind era una niña muy conversadora. Más que sus primeros logros de la infancia, recuerda la forma en que parecía comprender a las personas que la rodeaban.“Se reía con facilidad. 

Bromeaba con sus padres. Se daba cuenta cuando alguien necesitaba atención”, contó Wessam a TRT World.Incluso en los pequeños momentos, afirma su madre, Hind mostraba una sensibilidad poco común hacia quienes la rodeaban.Cuando se le empezaron a caer los dientes de leche, necesitaba comidas preparadas especialmente para ella, lo que implicaba más trabajo en la cocina. Consciente del esfuerzo, Hind solía disculparse, recuerda Wessam. “Mamá, perdón si te estoy cansando”, le decía.

Con el tiempo, ese recuerdo adquirió un significado más profundo. La madre de Hind también recuerda cómo jugaba la niña: no elegía muñecas, sino que jugaba a ser médica. 

“Jugaba con instrumentos médicos y se imaginaba tratando a pacientes. Su ambición no tenía límites”, cuenta.“Solía decirme: ‘Quiero tratar a todos los niños del mundo. No quiero ver a nadie sufrir por una enfermedad’”, recuerda hoy su madre.

“¿Por qué dispararon contra la ambulancia que intentaba rescatarla?”

La familia tuvo que esperar 12 días hasta encontrar el cuerpo de Hind, recuerda Wessam. Para su madre, el anuncio de la investigación es importante por lo que ocurrió antes y por lo que implica ahora.“¿Por qué no investigaron esto desde el principio?”, preguntó. 

La pregunta no se refiere únicamente al tiempo transcurrido. Para ella, también pone en duda la credibilidad del proceso: la misma institución que en un principio negó que sus fuerzas estuvieran en la zona ahora investiga la conducta de sus propios soldados. 

“¿Qué podría ser diferente en esta investigación?”, cuestionó.

Inicialmente, Israel había negado que sus soldados siquiera hubieran disparado contra el automóvil de Hind, y recién esta semana admitió que sus propias fuerzas dispararon contra el vehículo.

Y tiene otra pregunta: “¿Por qué dispararon contra la ambulancia que intentaba rescatar a Hind?”.

Wessam quiere que personas ajenas a la institución investigada revisen las pruebas y exige una investigación internacional, independiente y transparente, al margen de las fuerzas israelíes. 

“Quiero que la gente conozca los resultados”, agrega.No obstante, considera que ninguna investigación, sea militar o de otro tipo, puede hacer justicia mientras sigan muriendo niños palestinos. 

Para la madre de Hind, la cuestión va más allá de esta investigación. Considera que lo ocurrido con su hija no debe tratarse como un hecho aislado, sino como parte de una realidad más amplia en la que los niños siguen siendo asesinados.

Para ella, una investigación puede determinar responsabilidades. Sin embargo, la justicia significa algo más: también debería reducir las posibilidades de que otra familia tenga que enfrentarse a las mismas preguntas.

“Habrá justicia cuando dejen de matar niños”, concluye.



TRT