Pilar Cortés
18 Aug
18Aug

Tras cumplirse cien años del natalicio del líder revolucionario Fidel Castro, recordamos el vínculo de solidaridad entre Cuba y el continente africano.  

La relación entre la revolución cubana y los procesos de emancipación colonial por parte de numerosos países de África es histórica y permanece con vida hasta la actualidad. El desplazamiento forzado de esclavos traídos desde el continente africano como mano de obra en América Latina y el Caribe gestó una lucha en común entre los pueblos latinoamericanos y africanos, lucha que Fidel explica en uno de sus discursos:

 ‘’Cientos de miles de hijos e hijas de África fueron arrancados a la fuerza de sus lugares de origen y llevados como esclavos a Cuba, donde a fuerza de sudor, sacrificio y martirio crearon riquezas para el lujo y disfrute de sus crueles amos, pero que con su sangre generosa y su noble raza contribuyeron a forjar la nación digna y heroica que es la Cuba de hoy.  Las raíces de nuestras luchas por la independencia y por la definitiva liberación están en la resistencia de esos esclavos y sus luchas pioneras por la emancipación. Por eso los cubanos no buscamos reconocimiento ni gratitud por lo que consideramos el cumplimiento de un deber, y el ejercicio de una vocación internacionalista que llevamos hondamente grabada en nuestra conciencia como pueblo’’. (Fidel Castro durante la Marcha por la Libertad, Barbados, 1ro de agosto de 1998).[1]

Durante el liderazgo de Castro, la presencia cubana en África no se limitó a procedimientos diplomáticos, sino que se extendió hasta la muerte de soldados cubanos en su ayuda durante las guerras anticoloniales, brindando asistencia médica mediante brigadas y fortaleciendo el acceso a la educación.[2] Si bien África también recibió el apoyo de la Unión Soviética y de China, la pequeña isla ha logrado grandes hitos de solidaridad internacional durante los procesos de descolonización africanos, pese a estar atravesando sus propias dificultades. 

Para empezar, Cuba se introdujo en el continente africano en 1961 con el fin de apoyar al pueblo de Argelia, territorio colonizado por Italia, España, Malta y Francia. Sus focos de resistencia frente a su último invasor, Francia, eran rápidamente reprimidos por las tropas francesas, quienes se enfrentaban a pequeñas bajas en comparación con las cientos de miles de pérdidas de vidas argelinas. 

Pero en 1954 comenzó la revolución de la mano del Frente de Liberación Nacional. Tras seis años de resistencia armada, Fidel Castro tomó sus primeros contactos con el Frente para inaugurar un proceso de solidaridad tanto militar como médica. A pesar de las tensiones que el territorio caribeño atravesaba con Estados Unidos, Cuba envió 1.500 armas por vía naval, y su ayuda facilitó, finalmente, la independencia de Argelia en 1962. En total, dicho proceso tuvo un saldo de 1,5 millones de mártires. 

Al mismo tiempo, tras la expulsión de los franceses también se produjo la salida de sus médicos, sumergiendo al pueblo argelino en una crisis sanitaria. A raíz de esto, y siendo que Cuba atravesaba su propia crisis sanitaria debido a la emigración de médicos cubanos contrarios a la revolución, se envió una brigada médica de 55 profesionales.[3] 

También tenemos el ejemplo de la República Democrática del Congo, ex colonia francesa y belga. Tras la persecución, tortura y asesinato en 1961 del líder revolucionario Patrice Lumumba por parte de la CIA estadounidense, Bélgica y la OTAN, para el pueblo congoleño era crucial continuar con la lucha de emancipación a pesar del martirio de Lumumba. 

Fue así que las fuerzas lumumbistas, enfrentadas con grupos rebeldes y con tropas belgas, solicitaron el apoyo de Cuba, que en 1965 envió 120 combatientes de forma extraoficial, pero apoyadas por Castro y lideradas por Ernesto ‘’Che’’ Guevara.[4] 

Ochos meses y seis combatientes cubanos muertos más tarde, habiéndose enfrentado a una correlación de fuerzas desigual, el Che y el ejército caribeño se retiraron. La dictadura en el Congo orquestada desde Estados Unidos duraría hasta 1997. En contraste, la presencia cubana de 1965 en Guinea-Bissau, Cabo Verde y Angola (todas ex colonias portuguesas) fue un rotundo éxito. En Guinea-Bissau y Cabo Verde, el movimiento guerrillero liderado por Amilcar Cabral (fundador del PAIGC, Partido Africano por la Independencia de Guinea y de las Islas de Cabo Verde) era de los más fuertes del continente.

La ayuda brindada por Cuba consistió en el envío de instructores militares, uniformes, insumos médicos e instrumentos para cosechar la tierra en las zonas liberadas. Mientras tanto, la Unión Soviética colaboraba con el envío de armas.[5] El líder Cabral fue asesinado en 1973. Su hermano Luis lo sucedió en el mando, y tras otro año de resistencia, Guinea-Bissau y Cabo Verde finalmente se independizaron; Guinea-Bissau en 1974 y Cabo Verde en 1975.[6]

La participación cubana en Angola, uno de los países más ricos de África, es conocida en gran medida por la Operación Carlota, cuyo objetivo era impedir una invasión por parte de Sudáfrica, enclave colonial de la OTAN. Dicha invasión consistía en evitar que Angola se independizará de Portugal, por lo tanto, ejércitos provenientes de la CIA y de Sudáfrica desafiaban al ejército angoleño que, al observar su posición desigual, solicitó apoyo de Cuba. 

Tras la solicitud, pese al bloqueo y a la distancia de más de diez mil kilómetros, en 1975 Fidel Castro envió una tropa de aproximadamente 300 mil combatientes por vía naval y aérea. Con un saldo de dos mil mártires cubanos, la independencia fue lograda con éxito ese mismo año.

 Un dato a señalar es que la Operación Carlota tuvo ese nombre en conmemoración a Carlota, una esclava cubana de origen nigeriano que en 1843, durante el gobierno colonial español, lideró una revuelta junto a otros esclavos en búsqueda de su libertad: su cuerpo fue desmembrado mediante la fuerza de cuatro caballos.[7] 

Aquí fueron mencionadas algunas de las naciones emancipadas con la ayuda cubana. En resumen, el carácter internacionalista tanto de Fidel Castro como de la misma Cuba se mantuvo implacable en el continente africano, cuyos padecimientos generados por las potencias imperiales atraviesan al pueblo cubano tanto de cerca como de lejos. 


Por Pilar Cortés para Data Urgente



[1] https://www.siempreconcuba.org/ [

2] https://www.almaplus.tv 

[3] http://www.cubadebate.cu/especiales/2019/05/25/contribucion-de-cuba-a-la-liberacion-de-africa-la-causa-mas-bella-de-la-humanidad/ 

[4] https://roape.net 

[5] https://es.rbth.com/technologias/86129-cuba-urss-enviaron-anos-70-armas-guinea-bisau 

[6] https://vientosur.info 

[7] https://www.contraloria.gob.cu/