Según datos de la industria, reportados por el diario 'Global Times', marcas líderes como BYD y Chery Group encabezaron este repunte, provocado por el aumento de los precios del petróleo debido a la guerra contra Irán desatada por EEUU e Israel.
De acuerdo a la información, BYD exportó más de 119.000 vehículos durante marzo —un incremento del 65,2% interanual— y Chery superó las 150.000 unidades, manteniendo una racha de crecimiento sostenido por undécimo mes consecutivo.
Expertos del sector señalan que el encarecimiento de los combustibles fósiles ha hecho que la movilidad eléctrica sea considerablemente más atractiva y económica, con costos de operación por kilómetro que pueden ser hasta cuatro veces menores en comparación con los vehículos de combustión tradicional.
Los vehículos eléctricos o híbridos se han convertido en el motor principal de este crecimiento, con exportaciones que sumaron 670.000 unidades en lo que va del año, representando un salto del 88% respecto al año anterior.
Cui Dongshu, secretario general de la Asociación de Automóviles de Pasajeros de China (CPCA), destacó que la electrificación es la fuente central de competitividad para estas firmas, permitiéndoles ganar terreno rápidamente en mercados internacionales frente a competidores europeos y estadounidenses.
Además del factor energético, el éxito de marzo responde a la robusta capacidad logística y de transporte de China, que ha logrado satisfacer la creciente demanda extranjera a pesar de las complejidades en las cadenas de suministro globales.
Las automotrices chinas también han iniciado una transición estratégica: en lugar de limitarse a la exportación de productos, están estableciendo centros de operaciones locales, redes de ventas y servicios posventa en el extranjero para fortalecer la reputación de sus marcas a largo plazo.
El análisis sectorial indica que empresas como Geely y Changan también establecieron récords individuales de exportación en marzo, reflejando una tendencia generalizada en la industria. Con el objetivo de mitigar la saturación del mercado interno, los fabricantes chinos están acelerando su expansión hacia regiones como Europa, el sudeste asiático y América Latina, señala el reporte, proyectando metas de ventas internacionales aún más ambiciosas para el cierre del año.
SPUTNIK