15 Oct
15Oct

Etiopía despliega tanques y artillería cerca de Eritrea tras avanzar en Tigray, en medio de crecientes tensiones diplomáticas y temor a una guerra.

Las Fuerzas Armadas de Etiopía desplegaron refuerzos militares, incluidos tanques y artillería pesada, hacia la frontera con Eritrea.
El movimiento se produjo tras avanzar en el norte del Tigray y tomar el control de localidades estratégicas, elevando la preocupación por un posible enfrentamiento directo entre ambos países.

Según un informe publicado este martes por el Proyecto de Datos sobre Lugares y Acontecimientos de Conflictos Armados (ACLED), testigos presenciales observaron un amplio convoy militar que se desplazaba desde Adigrat hacia las localidades fronterizas de Fatsi y Zalambessa.

La movilización comenzó la noche del lunes y continuó durante el martes. Se produjo después de que el ejército etíope y fuerzas aliadas de Tigray tomaran el control de ambas localidades.

Por su parte, un informe del Critical Threats Project (CTP) indicó que las tropas etíopes avanzaron unos 37 kilómetros al norte de Adigrat, en dirección a Zalambessa, entre el domingo y el lunes. El avance se produjo sin una resistencia significativa.

ACLED señaló que las  fuerzas eritreas desplegadas a lo largo del eje Zalambessa-Fatsi se replegaron hacia su territorio.
Entretanto, las fuerzas de defensa de Tigray, vinculadas al Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF), se retiraron hacia Debre Damo e Irob.

Fuentes especializadas citadas por CTP también informaron sobre el establecimiento de posiciones defensivas eritreas al norte de Zalambessa.
Sin embargo, no fue posible verificar de forma independiente el alcance del despliegue ni las características de las fortificaciones.

Escalada de las tensiones diplomáticas

La movilización militar coincide con un deterioro de las relaciones entre Adís Abeba y Asmara. El Gobierno etíope acusa a Eritrea de realizar incursiones en su territorio y respaldar a grupos armados contrarios a la administración federal.

Mediante una carta dirigida al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU), el ministro de Asuntos Exteriores etíope, Gedion Timotheos, denunció violaciones de la soberanía nacional. Asimismo, reafirmó el derecho de su país a defender su territorio.

Eritrea rechazó categóricamente las acusaciones. Su ministro de Información, Yemane Gebremeskel, acusó a Adís Abeba de intentar justificar una guerra de agresión.

Por su parte, el canciller eritreo, Osman Saleh, pidió al Consejo de Seguridad que adoptara medidas disuasorias contra Etiopía en virtud del Capítulo VII de la Carta de la ONU.

Asmara advirtió sobre las consecuencias que una escalada militar podría tener para la estabilidad regional. Las declaraciones reflejan el aumento de la confrontación política entre ambos gobiernos.

Disputa por el acceso al mar Rojo

Las tensiones fronterizas también están relacionadas con las aspiraciones de Etiopía de obtener acceso soberano al mar Rojo. El país perdió su litoral marítimo tras la independencia de Eritrea en 1993.

Adís Abeba considera que disponer de una salida al mar es una necesidad estratégica y económica. En cambio, Asmara percibe las pretensiones etíopes sobre su costa, especialmente en torno al puerto de Assab, como una amenaza a su soberanía.

Los dos países libraron una guerra fronteriza entre 1998 y 2000. Las relaciones diplomáticas se restablecieron en 2018, pero el acercamiento posterior no logró eliminar las diferencias estratégicas.

Durante la guerra de Tigray, entre 2020 y 2022, las tropas eritreas combatieron junto al ejército etíope.

Sin embargo, los vínculos entre ambos gobiernos volvieron a deteriorarse tras la firma del Acuerdo de Paz de Pretoria, que puso fin a las principales hostilidades en la región.

Nuevos avances militares en Tigray

Los recientes movimientos de tropas forman parte de la ofensiva del ejército etíope contra fuerzas vinculadas al TPLF.

Estas operaciones militares se reanudaron en el norte del país en septiembre, según los antecedentes recogidos en los informes citados.

Durante esta campaña, las fuerzas gubernamentales y sus aliados recuperaron varias localidades importantes, entre ellas Mekelle, Adigrat y Adwa.
Posteriormente, extendieron su avance hasta Zalambessa, situada en la frontera con Eritrea.

La proximidad entre las fuerzas etíopes y eritreas, sumada al intercambio de acusaciones entre ambos gobiernos, aumenta el riesgo de un enfrentamiento directo.

Analistas y observadores advierten que una escalada podría extender los combates a nuevos sectores fronterizos.

El deterioro de la seguridad también plantea interrogantes sobre la vigencia del Acuerdo de Pretoria y la estabilidad del norte de Etiopía.

Un nuevo conflicto podría agravar la crisis humanitaria en Tigray y ampliar la inestabilidad en el Cuerno de África.


AlMayadeen