Una empresa de seguridad estadounidense está en conversaciones con el Consejo de Paz sobre un futuro papel en el sector, después de haber enfrentado previamente críticas de las Naciones Unidas por su trabajo con la Fundación Humanitaria de Gaza.
La compañía estadounidense de seguridad privada UG Solutions, que desplegó combatientes veteranos para custodiar instalaciones de la Fundación Humanitaria de Gaza el año pasado, mantiene conversaciones con el denominado "Consejo de la Paz" sobre un posible regreso al enclave, según informó Reuters.Un portavoz de UG Solutions confirmó que la empresa, con sede en Carolina del Norte, "presentó información y propuestas al Consejo de la Paz liderado por Estados Unidos".La firma suspendió sus operaciones en octubre pasado tras la entrada en vigor del alto al fuego.
Propuesta y planes de expansiónEl portavoz señaló que la propuesta "fue bien recibida", aunque aclaró que UG Solutions está planificando "diversas vías posibles para apoyar los esfuerzos en Gaza" hasta que el Consejo defina sus prioridades de seguridad. Organizaciones humanitarias y entidades comerciales también estarían buscando contratar a la empresa.
UG Solutions publicó el miércoles ofertas de empleo para un oficial de seguridad humanitaria internacional (con manejo de armas ligeras) y una coordinadora de apoyo cultural, buscando conformar un equipo para contratos potenciales en Gaza y una expansión prevista en Siria.
La empresa ya había sido duramente criticada por Naciones Unidas tras la muerte de cientos de palestinos cerca de sus puntos de distribución.
Según datos disponibles, cerca de mil 109 palestinos perdieron la vida de forma directa por disparos o bombardeos al acercarse a centros de distribución estadounidenses, entre ellos 225 niños.Amjad Al Shawa, director de la Red de Organizaciones Civiles Palestinas, fue tajante: "La Fundación Humanitaria de Gaza y quienes están detrás de ella tienen sangre palestina en sus manos, y no son bienvenidos de regreso a Gaza".
La propia Fundación reconoció en junio pasado su fracaso en la distribución de ayuda, en un contexto donde numerosos testimonios documentados apuntan a disparos directos contra civiles por parte de soldados israelíes.
La Oficina de Medios del Gobierno de Gaza denunció que la Fundación utilizaba la ayuda humanitaria como señuelo para atraer a la población civil.