El Departamento de Estado de EE.UU. ha reconocido que Washington entró en una guerra de agresión contra Irán actuando en representación del régimen israelí.
En un comunicado gubernamental redactado a principios de esta semana, el asesor legal del departamento, Reed Rubinstein, detalló cómo Estados Unidos “está involucrado en este conflicto a petición de su aliado israelí”.
El comunicado citaba varias cartas enviadas por la agencia al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) como prueba de la aparente conexión.
Esta sincera confesión contradice directamente a la Casa Blanca y al presidente estadounidense Donald Trump, quien ha insistido repetidamente en que Israel no tuvo nada que ver con su decisión de desencadenar otra guerra impopular en Asia Occidental.
Trump se ha quejado constantemente en internet de la narrativa que circula, afirmando en la plataforma de redes sociales Truth Social que “Israel nunca me convenció para ir a la guerra con Irán”.
Según se informa, la participación de Estados Unidos en la guerra de agresión contra Irán se concretó tras una reunión celebrada el 11 de febrero entre Trump, el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y varios funcionarios estadounidenses e israelíes en la Sala de Crisis de la Casa Blanca.
Conforme a lo informado, fue la influencia directa de Netanyahu, y la consiguiente campaña de presión, lo que empujó a Estados Unidos a la guerra.Los comandantes militares estadounidenses advirtieron a Trump que algunos componentes del plan de Netanyahu para atacar Irán eran “ridículos”, pero para entonces, Trump ya se había sentido inspirado para comenzar la agresión.
Es probable que Netanyahu siga al mando.El mes pasado, Trump declaró a The Times of Israel que la decisión de poner fin a la guerra con Irán será una decisión “mutua” que tomará con el líder israelí, aunque Israel no ha facilitado las negociaciones de paz, desafiando repetidamente los frágiles acuerdos de alto el fuego al bombardear sin cesar a sus vecinos regionales.
La agresión criminal estadounidense-israelí contra Irán comenzó el 28 de febrero con ataques aéreos que asesinaron a altos funcionarios y comandantes iraníes, incluido el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei.
Las fuerzas armadas iraníes respondieron lanzando casi a diario operaciones con misiles y drones contra objetivos en los territorios ocupados por Israel, así como contra bases y activos militares estadounidenses en toda la región.
Además, Irán tomó represalias contra los ataques cerrando el estrecho de Ormuz, lo que provocó un aumento significativo en los precios del petróleo y sus derivados.
El 8 de abril, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán anunció que se había llegado a un acuerdo para un alto el fuego temporal mediado por Pakistán, después de que Estados Unidos aceptara la propuesta iraní de 10 puntos.
Una delegación de alto nivel de Irán, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, participó en las negociaciones con la delegación estadounidense, encabezada por el vicepresidente JD Vance.
A pesar de 21 horas de intensas discusiones, las negociaciones terminaron sin acuerdo, e Irán denunció “exigencias excesivas” por parte de Estados Unidos.
Desde entonces, la República Islámica de Irán se ha negado categóricamente a reincorporarse al proceso a menos que Estados Unidos levante el bloqueo ilegal que ha impuesto a los buques y puertos iraníes.
Teherán también ha afirmado que, mientras el bloqueo siga vigente, no tiene intención de reabrir el estrecho de Ormuz.
HispanTV