Por Héctor Bernardo*
El gobierno argentino profundiza los vínculos con Israel en defensa, seguridad, intercambio de información, inteligencia y desarrollo tecnológico. La reciente firma de un nuevo memorándum de entendimiento consolida la avanzada del proyecto sionista en la región.
“Estoy orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo”, aseguró el mandatario argentino, Javier Milei, el 10 de marzo de 2026, en el marco de una disertación en la universidad Yeshiva de Nueva York. Coherente con esa postura, el gobierno argentino se ha dedicado a profundizar el alineamiento incondicional con el Estado de Israel y con los intereses de las empresas de ese país.
El pasado 8 de octubre, el ministro de Defensa de Argentina, el teniente general Carlos Alberto Presti, y la embajadora de Israel en Buenos Aires, Ahuva Spieler Reshef, firmaron un memorándum de entendimiento en materia de Defensa.
Según lo publicado en la página del Ministerio de Defensa argentino:
“El acuerdo, relativo a la Cooperación en Defensa entre los ministerios de Defensa de Israel y Argentina, se da luego de varios meses de negociaciones en los que se profundizó la relación bilateral con Israel, de acuerdo a los lineamientos del Presidente Javier Milei para el fortalecimiento de la relación estratégica entre ambos países, consolidando una agenda común en materia de Defensa”.
“Este nuevo paso abre mayores oportunidades para potenciar las capacidades de nuestras Fuerzas Armadas, ampliando la cooperación y el intercambio y avanzando en materia de equipamiento, tecnología, innovación y desarrollo”, se remarca en el breve comunicado sin dar detalles concretos sobre los aspectos del memorándum.
El anuncio del acuerdo entre las partes se da días después de la llegada de la primera tanda de fusiles de asalto ARAD, de fabricación israelí, y con los que se pretende remplazar los tradicionales FAL que actualmente usan las Fuerzas Armadas.
Lobistas del Estado y las empresas israelíes presionan para que las futuras compras del gobierno argentino incluyan contratos por artillería pesada y drones.

Firma del memorandum enre el Ministro de Defensa, Teniente General Carlos Alberto Presti, y la embajadora de Israel en Argentina, Ahuva Spieler Reshef (8 de octubre de 2026).
Foto: Ministerio de Defensa de la República Argentina.
Una línea continua
En diciembre de 2024, el entonces ministro de Defensa argentino, Luis Petri, realizó una visita oficial a Tel Aviv para reunirse con su par israelí, Israel Katz, y sentar las bases para una alianza estratégica entre Argentina e Israel.
Desde entonces, se consolidaron acuerdos para que Argentina adquiera armamento y tecnología israelí y para la colaboración en materia de inteligencia con Israel.
En junio de 2025, ambos países firmaron el “Memorándum en Defensa de la Libertad y la Democracia contra el Terrorismo y el Antisemitismo”.
A principios de abril, en una acción claramente arbitraria, el gobierno argentino declaró persona non grata al representante de la República Islámica de Irán en Buenos Aires, Mohsen Soltani Tehrani, y el diplomático es expulsado del país.
El 19 de abril de 2026, en un encuentro en Jerusalén, el presidente argentino, Javier Milei, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, anunciaron el lanzamiento de “Los Acuerdos de Isaac”.
Según publicó el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la República Argentina: “Los Acuerdos de Isaac constituyen un nuevo marco estratégico destinado a fortalecer la cooperación entre Argentina, Israel y socios afines en el Hemisferio Occidental, los descendientes de Isaac y las naciones de tradición judeocristiana, en defensa de la libertad y la democracia, y en la lucha contra el terrorismo, el antisemitismo y el narcotráfico”.
“Los países participantes impulsarán acciones concretas basadas en estos principios. Se realizarán esfuerzos orientados a incrementar la coordinación contra organizaciones terroristas, con especial atención a los intentos de Irán de expandir sus redes terroristas y su presencia operativa en el Hemisferio Occidental.
La iniciativa también busca fomentar la coordinación y el alineamiento en foros internacionales, así como promover un marco para ampliar la cooperación en innovación, tecnología, comercio y apertura económica”, se remarca en el texto.
El comunicado oficial sostiene que “esta iniciativa se inspira en la visión de los Acuerdos de Abraham del Presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump. Los Acuerdos de Isaac fueron concebidos por el Presidente Milei, quien se ha consolidado como un referente en favor de la libertad y la esperanza en la región”.
El texto termina con una invitación a otros países de América Latina a que se sumen a esta iniciativa.
También en abril de este año, el presidente Milei anunció la cooperación con Israel en materia de inteligencia artificial.
“Vamos a desarrollar modelos de inteligencia artificial de forma conjunta, formar especialistas, aplicar esta tecnología a nuestros sectores productivos y trabajar juntos en los foros internacionales donde se define el futuro de esta revolución tecnológica, porque las naciones que creen en la libertad deben ser las que lideren el cambio”, sostuvo el mandatario.
Un camino lineal llega hasta la firma del memorándum en materia de Defensa del 8 de octubre.

El Presidente argentino, Javier Milei, mantuvo una reunión bilateral con el Primer Ministro del Estado de Israel, Benjamin Netanyahu, en el marco de su visita oficial a Nueva York (24 de septiembre de 2026). Foto: Oficina de la Presidencia de la República Argentina.
Milei no fue el comienzo
El alineamiento de Argentina con el Estado sionista de Israel no es una novedad. Un ejemplo de ello es la Corporación para la Defensa del Sur (Codesur) del empresario Mario Montoto, que funciona como intermediario y lobista de empresas israelíes de armamento y tecnología y defensa lleva décadas en ese rol.
También se puede nombrar el caso de la empresa israelí Mekorot que hoy desarrolla proyectos en 12 provincias argentinas y está acusada de llevar adelante un “apartheid hídrico” contra el pueblo palestino.
Milei, quien se declara “amigo personal” del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu – un hombre sobre el que pesa una orden de captura dictada por la Corte Penal Internacional (CPI) por los crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos en durante el reciente genocidio en la Franja de Gaza -, ha profundizado el alineamiento y la dependencia con Israel de una manera nunca antes vista.
El autodenominado “presidente más sionista del mundo” se parece cada día más al Gólem, ese ser de la mitología hebrea que no tenía alma, ni voluntad propia, ni capacidad de pensar o hablar y que solo se limitaba a seguir las órdenes que un rabino le introducía en la boca con un papel (o un memorándum).
Héctor Bernardo
* Periodista, escritor y profesor de Introducción al Pensamiento Social y Político Contemporáneo – Facultad de Periodismo y Comunicación Social – UNLP.
Foto de portada: Oficina de la Presidencia de la República Argentina
FUENTE: Noticias PIA