Carta abierta del Consejo de Participación y Coordinación Indígena de Argentina al gobierno, los medios y la sociedad sobre los incendios en el Sur.
Los representantes del Consejo de Participación y Consejo de Coordinación Indígena de Argentina CPI/CCI expresaron que “los más de 36 pueblos indígenas que habitamos el territorio nacional estamos profundamente dolidos, pero nunca vencidos en nuestra incesante, permanente y cotidiana razón de vida por preservar, cuidar y proteger nuestra madre tierra”.
También señalaron que muchas de sus comunidades y pueblos habitan sobre recursos naturales, agua, gas, litio, petróleo, selvas, desiertos, costas, biodiversidad de todo tipo. “Somos guardianes de la naturaleza, somos los más pobres entre los pobres, y aun así mantenemos nuestra condición y cosmovisión identitaria como un valor que lo trasciende todo”, manifestaron.
El CPI/CCI destacó que frente a los incendios en la Patagonia, “una vez más sentimos el dolor extremo del Ser por nuestra identidad, frente a la persecución que desde hace años venimos sufriendo de parte de gobiernos de turno y funcionarios que una y otra vez buscan enemigos internos en los pueblos indígenas, particularmente el pueblo mapuche, intentando tapar con esto la falta de financiamiento a los programas destinados a paliar tragedias medioambientales y tantas otras tragedias sociales, de accionar violento y cruel que actualmente vive nuestro país”.
Esta organización enfatizó que esto sucede “ocultando de una u otra manera sus intereses económicos, donde una vez más la mentira es la marca de un gobierno y de funcionarios que han hecho de los discursos de odio una forma de gobernar”.
El CPI/CCI recordó que “desde hace años, inclusive con hermanos indígenas, perseguidos y muertos en territorio, seguimos siendo objetos de campañas de todo tipo, basadas en negacionismos, despropósitos o aberrantes desconocimientos, ya que desde las políticas públicas se desconoce, en la práctica y aplicación, los derechos que el propio Estado nos ha reconocido por ser justamente los pueblos indígenas ‘sujetos de derechos’”.
Sus representantes denunciaron que es permanente el uso y abuso a nuestra condición de miembros de comunidades indígenas, mediante el accionar de políticas de flagrante maldad, sin reconocer siquiera nuestra idiosincrasia cultural, identitaria y territorial".
Para los voceros indígenas, el gobierno está “incumpliendo leyes que el propio estado reconoce, llevando adelante proyectos donde va la vida de nuestros pueblos y comunidades, poniéndonos como objeto de frecuentes e inconsultas acciones, disfrazadas de políticas públicas que atentan contra la madre naturaleza”.
Y agregaron: “Somos personas racionales, pensantes, con una idiosincrasia diferente pero nuestra, con un concepto identitario diferente pero que nos basta para saber quiénes somos, que queremos y cómo pretendemos proyectarnos”.
Acto seguido se preguntaron: “¿Por qué tenemos que seguir siendo objetos de maldad, mentiras, engaños, cuando en realidad somos víctimas? ¡¿Hasta cuándo van a seguir hostigando a nuestros pueblos?! ¿O pretenden violentarnos de nuevo como en la época de la conquista y colonización de la Patagonia argentina?, donde por “cada oreja de tehuelche u ona pagaban un patacón”, o se destinaba más hectáreas de campo por cada persona indígena asesinada". Estas entidades sostuvieron que hay un regreso a la Campaña del Desierto, donde todas las tierras ganadas al ‘indio’ pasaban a ejecutarse a través de la inmobiliaria de Adolfo Bullrich".
En definitiva, plantearon que “estamos frente a un territorio en disputa, pero no solo la Patagonia, sino todo territorio donde se encuentren recursos naturales a explotar. Y en el medio se encuentran los pueblos indígenas, los recursos naturales y los negocios. Esos han sido los objetivos que primaron en la persecución sistemática al pueblo mapuche, desde los grandes medios de comunicación, el poder real, junto con la oligarquía que incita y pretende que las fuerzas públicas nos hagan desaparecer, omitiendo adrede que ellos fueron quienes usurparon nuestros territorios ancestrales, buscando un enemigo interno para justificar su accionar”.
Y destacaron que “muchos de los brigadistas que están combatiendo el fuego en la Patagonia pertenecen a nuestras comunidades y pueblos indígenas, son nuestros padres, hijos e hijas, hermanos y hermanas”.
Firmaron la carta abierta Olga Curipan, Pueblo Mapuche, Buenos Aires; Daniela Guevara Varela, Pueblo Nación Selknam Ona-Ushuaia; Gustavo Raúl Matorras, Nación Wichi del Chaco; Pedro Andrés Coria, Nación Rankul-che, La Pampa; Cielo Ruth Montenegro, Pueblo Moqoit, Santa Fe; Trinidad Bustos, Pueblo Huarpe, San Juan; Felisa Curamil, Pueblo Mapuche, Rio Negro; Fabricio Silva, Pueblo Mapuche, Mendoza; David Sánchez, Pueblo Diaguita, Tucumán; Julia Ceballos, Pueblo Comechingon, Córdoba; Irene Nahuelquir, Mapuche Tehuelche, Chubut; María Elena Millanahuel, Mapuche, Santa Cruz; y Héctor Senaque, Pueblo Charrúa, Entre Ríos, entre otros y otras.
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