01 Aug
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En una carta abierta a Javier Milei, más de 2.600 científicos del mundo advierten por el "colapso" del sistema científico nacional. El reclamo se da en pleno proceso de privatización de Nucleoeléctrica y vaciamiento de la CNEA. Incluye miembros de Royal Society de Londres.

La embestida contra el desarrollo tecnológico y la autonomía energética de la Argentina ha escalado a una crisis de alcance global. Mientras el Gobierno nacional avanza en la privatización del 44% de Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA) y la paralización de proyectos bandera como el reactor modular CAREM 25, la comunidad científica internacional decidió romper el silencio con un pronunciamiento de una gravedad institucional inédita.

Más de 2.600 investigadores de todo el planeta —encabezados por 24 premios Nobel y referentes de prestigiosas instituciones como la Royal Society de Londres— enviaron una carta abierta dirigida al presidente Javier Milei y a su jefe de Gabinete, Diego Santilli. En el documento, los especialistas exigieron la detención inmediata del "ajuste y desmantelamiento" que sufre el sistema de Ciencia y Técnica argentino, advirtiendo que el país se encamina a la destrucción de capacidades estratégicas que demandaron décadas de inversión pública.

Un reclamo global ante el "colapso" y la fuga de cerebros
El documento, impulsado por el biólogo molecular Alberto Kornblihtt y la física y diputada nacional Adriana Serquis, profundiza la advertencia que ya en marzo de 2024 habían formulado 68 laureados con el Nobel. Sin embargo, el diagnóstico actual es considerablemente más sombrío.

Entre las figuras de peso mundial que suscriben la misiva se destacan:
Paul Nurse: Premio Nobel de Medicina y presidente de la Royal Society.Steven Chu: Nobel de Física y exsecretario de Energía de los Estados Unidos.Victor Ambros: Nobel de Medicina 2024.Harvey Alter y Barry Marshall, referentes fundamentales de la investigación médica moderna."Se avizora la destrucción de un sistema que tardó muchos años en construirse, del cual se benefició la humanidad en su conjunto, y que requeriría muchos más años para ser reconstruido", alertan los firmantes en el escrito.

Las cifras que respaldan el reclamo son alarmantes: la inversión pública en ciencia ha caído drásticamente al 0,14% del PBI, con un ritmo de destrucción de empleo que alcanza la pérdida de casi ocho puestos de trabajo especializados por día desde fines de 2023. 

La paradoja atómica: Remate de activos y ajuste a la CNEA

El pronunciamiento internacional no es un hecho aislado; cobra especial relevancia al contrastarlo con el rumbo trazado para el sector nuclear. La decisión de privatizar la operación de las centrales Atucha I, Atucha II y Embalse a través del Decreto 695/2024, sumada al reciente Decreto 655/2026 que dispone una nueva reducción de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), confirma un patrón de vaciamiento sistémico.

La carta abierta hace hincapié en el impacto sobre áreas donde la Argentina es un actor global de vanguardia: la tecnología satelital (CONAE), la biotecnología y, fundamentalmente, la energía nuclear. Para la comunidad internacional, el desmantelamiento de la CNEA —creada en 1950 y pilar del desarrollo tecnológico del país— y el abandono de proyectos como el CAREM 25 representan un retroceso no solo para la región, sino para la transición energética global.

Militarización, despidos y la sombra del auxilio financiero

La gravedad del escenario se acentúa con las denuncias de violencia institucional. Los científicos manifestaron su "consternación" y repudio ante episodios de represión, despidos masivos e irrupciones de fuerzas de seguridad en sedes del CONICET, el INTI y la propia CNEA, calificando estas intervenciones con escenas que remiten a las épocas más oscuras de la historia académica nacional.

Este vaciamiento interno se produce en simultáneo con las negociaciones geopolíticas con la administración estadounidense para obtener auxilio financiero. La sincronía entre el rescate económico y la entrega de activos superavitarios a precio de remate —estimados en valores muy inferiores a su costo de desarrollo real— deja al descubierto la lógica subyacente: el canje de autonomía tecnológica por liquidez de corto plazo.

El llamado de atención desde los máximos estrados de la ciencia mundial pone sobre la mesa una advertencia contundente: al entregar Nucleoeléctrica y desfinanciar sus organismos históricos, la Argentina no solo hipoteca su soberanía energética, sino que destruye el capital humano y científico que la posicionó como potencia regional. 



Fuente:
Minutouno