Tras un ataque militar que dejó civiles fallecidos, la vicepresidenta de Venezuela responsabiliza a Estados Unidos, mientras desconoce el paradero del presidente y la primera dama.
El ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), el pueblo venezolano organizado en milicia y los organismos de seguridad ciudadana, en perfecta fusión policial, militar y cívico-militar, fueron instruidos para defender la patria.
Rodríguez enfatizó que nadie vulnerará el legado histórico de Simón Bolívar ni el derecho de Venezuela a su independencia, a su futuro y a ser una nación libre sin tutelajes externos. La alta funcionaria sentenció: «Nunca seremos esclavos. Somos hijos e hijas de Bolívar».
El llamado urgente a la perfecta unión nacional busca que todas las fuerzas vivas de la sociedad venezolana se activen para garantizar la independencia del país, impidiendo que gobiernos o fuerzas externas pretendan dar órdenes al pueblo de Bolívar.
En este momento, Venezuela se encuentra en calma, asimilando el significado de una agresión militar que, según la vicepresidenta, ha vulnerado su soberanía, la paz, la tranquilidad y ha asesinado a humildes e inocentes venezolanos.
Caracas reitera la exigencia de prueba de vida inmediata del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores al gobierno de Donald Trump, subrayando que el presidente Maduro ya había anticipado la capacidad de ciertos actores para cruzar estas «líneas rojas» y amenazar la integridad territorial de un país independiente y la paz de su pueblo.
Venezuela ha calificado sistemáticamente estas maniobras como parte de una estrategia para desestabilizar la región y atentar contra su soberanía nacional, denunciando lo que considera un intento de intervención armada para imponer un cambio de gobierno favorable a los intereses imperiales.La Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales En Defensa de la Humanidad (REDH) y organizaciones como Answer Coalition han condenado lo que califican como «un crimen contra la paz» y una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, haciendo un llamado a la solidaridad internacional y a la movilización global contra lo que consideran una guerra colonial por el petróleo venezolano.
TeleSUR