OCHA alerta por brote de cólera y ataques con drones en Kordofán, Sudán. Además, dictan pena de muerte contra el líder de las FAR, Hemedti, por crímenes de guerra.
La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) advirtió que la persistencia de los ataques con drones está agravando la crisis humanitaria en la región de Kordofán, en Sudán.
En esta zona, el deterioro de la seguridad coincide con un brote de cólera y una grave escasez de agua, especialmente en la ciudad de El Obeid, en el estado de Kordofán del Norte.
La agencia de la ONU señaló que, según fuentes locales, un ataque con drones impactó el pasado lunes contra un vehículo civil cerca de una aldea al este de Jabrat Al Sheikh, en Kordofán del Norte, causando víctimas y daños materiales.
Al día siguiente, otro dron atacó un camión cisterna de agua en Hamrat Al Sheikh, lo que provocó más víctimas y obstaculizó aún más el acceso a suministros básicos de agua.
La OCHA confirmó que el cólera sigue propagándose en Kordofán, destacando el registro de un caso sospechoso en El Obeid, donde los continuos ataques con drones han reducido el suministro de agua a apenas el 20 por ciento de las necesidades de la ciudad.
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró haber preparado previamente suministros de respuesta al cólera en El Obeid y establecido un centro de tratamiento para la enfermedad, mientras que la OCHA destinó más de cuatro millones de dólares a través del Fondo Humanitario para Sudán para apoyar la seguridad alimentaria, la nutrición, la atención médica, el agua, el saneamiento, los servicios de protección y las actividades de acción contra las minas.
En el estado de Kordofán del Sur, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) entregó suministros médicos en Abu Jubaiyah para respaldar los servicios de salud rutinarios y de emergencia para cerca de 240 mil personas.
Por otra parte, el Obeid lleva más de un mes sufriendo ataques con drones atribuidos a las Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR), que han tenido como objetivo la central eléctrica principal, instalaciones de combustible y otros emplazamientos civiles, dejando decenas de muertos y heridos.
Pena de muerte para "Hemedti"En paralelo, el Tribunal de Lucha contra el Terrorismo y Delitos contra el Estado en Puerto Sudán dictó una condena a muerte en rebeldía contra el líder de las FAR, Mohamed Hamdan Dagalo (conocido como "Hemedti"), en relación con el asesinato del exgobernador de Darfur Occidental, Khamis Abdullah Abakar.
Asimismo, el tribunal condenó a muerte en rebeldía al subcomandante de las FAR, Abdelrahim Hamdan Dagalo (hermano de Hemedti), y a otros 14 acusados, en lo que representa la primera sentencia judicial dictada contra la cúpula de las FAR desde abril de 2023.
El tribunal declaró a los procesados culpables de cargos que incluyen "crímenes de guerra", "crímenes de lesa humanidad", "genocidio" y "delitos contra las personas y los bienes". Consideró a Hemedti responsable de la planificación y ejecución, mientras que su hermano y número dos fue condenado por planificación y participación.
Figuran también entre los condenados Al-Goney Hamdan Dagalo Musa (otro hermano de Hemedti), Abderrahman Jumaa (comandante de las FAR en Darfur Occidental) y el líder tribal Al Tijani Al Tahir Karshoum.
Khamis Abakar fue asesinado el 14 de junio de 2023 tras acusar a las FAR de atacar a civiles en la ciudad de El Geneina, capital del estado de Darfur Occidental. El gobierno sudanés acusó entonces a las FAR de su muerte y de profanar su cuerpo.
Seis mil detenciones en prisiones de las FAR en Al-FashirEn el ámbito de los derechos humanos, la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Sudán informó que ha documentado seis mil casos de detención en prisiones administradas por las FAR en Al-Fashir, capital del estado de Darfur del Norte.
Estas cifras fueron presentadas durante un taller destinado a revisar el informe de la comisión sobre la situación de los derechos humanos en el país, según recogió la agencia oficial de noticias sudanesa SUNA.
Kamaluddin Al Dandrawi, presidente del comité que elaboró el documento, afirmó que la guerra en Sudán ha generado "la mayor catástrofe humanitaria del mundo", tras haber forzado el desplazamiento o refugio de 14 millones de personas, mientras que cerca de 25 millones se enfrentan a la escasez de alimentos.
El informe detalla graves violaciones atribuidas a las FAR, tales como detenciones arbitrarias en Al-Fashir, impunidad, violencia contra mujeres y niños, y la vulneración de los derechos a la educación y a la salud, además de la destrucción del 80 por ciento de las instituciones sanitarias del país.
Asimismo, se acusa a las FAR de atacar infraestructuras civiles, incluyendo el saqueo del Banco Central de Sudán y de 20 bancos comerciales, la destrucción de ocho aeropuertos, daños a 50 aeronaves como consecuencia de los bombardeos, y ataques contra embajadas, misiones de la ONU, mezquitas e iglesias.
Organizaciones médicas y de derechos humanos de Sudán sostienen que las FAR mantienen detenidas a más de 19 mil personas en las prisiones de Daqris y Kober, en Darfur del Sur, además de otros centros de detención distribuidos por la región de Darfur.