27 Aug
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Los asistentes de más de 40 países llaman a la unidad dentro del mundo islámico. Masoud Pezeshkian afirmó que no se debe tolerar ningún ataque contra un país islámico.

La 40.ª Conferencia Internacional sobre la Unidad Islámica comenzó este jueves en Teherán bajo el lema "Unidad islámica en el pensamiento del Imam mártir", con la participación de unos 600 invitados procedentes de 40 países, entre ellos Irak, Pakistán, Turquía, Líbano, Afganistán y los Estados del Golfo.

En el discurso de apertura del evento, el presidente iraní Masoud Pezeshkian recordó que el imán mártir siempre abogó por que las diferencias no condujeran a la división, y "esta conferencia se construyó sobre ese legado intelectual.

"Nos reunimos en circunstancias excepcionales en esta conferencia, concebida según el pensamiento del imán mártir, el Sayyed Ali Khamenei. No debemos aceptar una amenaza a la seguridad de un estado islámico ni una amenaza a la seguridad de un pueblo islámico", afirmó.

Pezeshkian insistió en que "la unidad islámica consiste en defender la verdad y en apoyar a mi hermano oprimido. Y si es un opresor, le impediré que lo sea", afirmó.

Más adelante señaló que el mundo islámico actual se encuentra en el corazón de una región estratégica vital por la que transitan civilizaciones y culturas, y es el eje de la economía global.

"La unidad significa que el desacuerdo no debe convertirnos en enemigos, para que los chiítas sigan siendo chiítas y los sunitas sigan siendo sunitas", añadió.

De acuerdo con el presidente iraní, los intercambios comerciales entre países islámicos no superan el 19 por ciento, lo cual exige una mayor reflexión. En ese sentido, cuestionó: "¿Por qué no nos unimos y apoyamos a nuestra nación islámica? ¿Y por qué las tierras de nuestra nación son el centro de las guerras en el mundo?".

En esa misma línea, sostuvo que el problema del mundo islámico no es la falta de recursos, sino más bien la incapacidad de invertirlos en la unidad y la cooperación. "La nación islámica no alcanzará la independencia y la dignidad sino a través de la cooperación y la unidad", aseguró.

Defender nuestra soberanía no significa ser hostiles hacia los países vecinosPezeshkian se refirió a la guerra contra Irán y reconoció que las negociaciones estaban en marcha cuando Estados Unidos lanzó la escalada y se estaba preparando una solución pacífica. "Nosotros no iniciamos la guerra", insistió. 

Irán defiense su soberanía e independencia, y este es un derecho legítimo, lo cual no implica hostilidad hacia los países islámicos ni las naciones vecinos. Pero, remarcó, "nuestros cercanos no deben ser cómplices de la agresión contra nosotros".

Asimismo, aseguró que más importante que la oración y el ayuno es la unidad. "Si Irán se enfrenta al opresor, no es un favor, sino un deber".

El mandatario iraní lamentó que la humanidad hoy se enfrenta a una imagen propia de las épocas de la ignorancia y "el progreso se utiliza para matar gente".

Al respecto, llamó a "bloquear el camino de la discordia, pues la unidad hoy requiere respeto por la soberanía de los países musulmanes".
Masoud Pezeshkian pidió otorgar una posición destacada a la seguridad de la región, escenario  fundamental para la unidad de los países musulmanes.
Igualmente, recordó que la unidad islámica también se extiende a la tecnología, la ciencia, el comercio y la economía. "Nuestro libro es uno y nuestro Profeta es uno, y esto exige unidad y el fortalecimiento de la cooperación entre nosotros en todos los niveles".

Consideró que "el papel de la unidad islámica reside en la construcción del futuro de los países islámicos, y es la base de toda resiliencia y orgullo".
"Primero debemos fomentar la unidad en nuestros propios hogares si queremos hablar de unidad islámica. 

La unidad no es una táctica para la nación, sino nuestro deber de convertirla en una voluntad real", remarcó.
Confrontación de civilizaciones islámica y la barbarie occidentalPor su parte, el Secretario General del Foro Mundial para la Proximidad de las Escuelas de Pensamiento Islámicas, Sheikh Hamid Shahriari, afirmó que la agresión contra Irán persiste debido a que el país representa un modelo a seguir en el mundo islámico.

A su juicio, las instituciones de la nación han sido blanco de ataques porque encarnan una civilización que inquieta a Occidente y amenaza sus intereses en la región.

Shahriari enfatizó en su intervención ante el plenario de la Conferencia que Teherán desafía de forma directa al capitalismo y a la hegemonía de Estados Unidos.

Asimismo, subrayó que tanto la juventud como las fuerzas armadas demuestran la fortaleza del país, impidiendo que las potencias adversarias alcancen sus objetivos estratégicos.

El dirigente añadió que la disputa trasciende la lucha por los recursos para convertirse en una confrontación entre la civilización islámica y la barbarie occidental.

En ese sentido, destacó que la capacidad defensiva iraní quedó evidenciada en los ataques contra las bases militares estadounidenses, de las cuales las fuerzas enemigas terminaron replegándose.

Finalmente, Shahriari resaltó que en medio de esta contienda se han recibido constantes mensajes de hermandad desde el mundo islámico, lo cual confirma la trascendencia de la unidad.

Señaló que el mensaje del liderazgo iraní promueve el acercamiento entre las naciones de la región, al tiempo que valoró el legado del líder mártir Sayyed Ali Khamenei y agradeció el respaldo de los países comprometidos con la solidaridad y la integración.


AlMayadeen