09 Jun
09Jun

La policía dispersó protestas en Nanyuki contra un centro de cuarentena financiado por EE. UU., en medio de tensiones políticas y temores por riesgos sanitarios.

La policía de Kenia empleó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a manifestantes en la ciudad de Nanyuki, en el centro del país. 

Estas protestas estallaron en rechazo a la operación de un centro de cuarentena, ubicada en la base aérea de Laikipia y financiado por Estados Unidos.

La instalación está destinada a ciudadanos estadounidenses expuestos al virus del ébola durante actividades laborales o visitas a zonas afectadas en República Democrática del Congo y Uganda.
Washington sostiene que el centro se usa solo para cuarentenas preventivas y asegura que cualquier caso con síntomas será trasladado a centros especializados fuera de Kenia.

Los recientes enfrentamientos dejaron varios detenidos, reflejando la creciente tensión entre las autoridades y la población local.

El proyecto generó un rechazo amplio entre los residentes. Los manifestantes acusan a los gobiernos de Kenia y Estados Unidos de poner en peligro la salud pública al “importar riesgos sanitarios” al país. 

También advirtieron sobre posibles efectos negativos en el turismo en la región del Monte Kenia y exigen transparencia en los acuerdos firmados entre Nairobi y Washington.

La controversia se intensificó a finales de mayo, cuando un tribunal keniano ordenó suspender temporalmente la construcción y obligó al gobierno a revelar los términos del convenio bilateral.
Sin embargo, en los últimos días se reportó la llegada de equipos y expertos estadounidenses al sitio, lo que reavivó las protestas.

El presidente William Ruto defendió el proyecto, afirmando que forma parte de los esfuerzos internacionales de cooperación en salud global y de preparación ante un eventual brote de ébola.
Washington, por su parte, señaló que destinó 13,5 millones de dólares para iniciativas de preparación y respuesta al ébola en Kenia.

La disputa ya escaló a una crisis política interna que presiona las relaciones diplomáticas entre Nairobi y Washington.
También genera inquietud económica por su posible impacto en el turismo y las inversiones en las zonas cercanas al proyecto.

El contexto es especialmente sensible debido al brote de ébola que afecta a la región de los Grandes Lagos, con numerosos casos y muertes en la República Democrática del Congo y Uganda.


AlMayadeen