El arribo del portaviones USS Nimitz marca el inicio de ejercicios navales conjuntos. La llegada se da luego de que el 61% de la población votara contra la presencia de bases militares extranjeras en noviembre de 2025.
El portaviones nuclear estadounidense USS Nimitz arribó esta semana a aguas territoriales ecuatorianas para dar inicio a los ejercicios militares denominados Southern Seas 2026, que se realizarán en conjunto con las armadas de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Peru, Mexico, El Salvador, Guatemala y Uruguay.
La embarcación, considerada una base aérea flotante con capacidad para 65 aeronaves y una tripulación de 5.000 efectivos que está activa desde 1975, iba a ser dada de baja por el Gobierno de EE.UU. en 2026, pero la coyuntura geopolítica y el costo del desgüace extendieron su vida útil un año más.
El ministro de Defensa Nacional, Gian Carlo Loffredo, junto a la canciller Gabriela Sommerfeld y el encargado de negocios de EE.UU., Lawrence Petroni, visitaron el buque este martes.
El titular de la cartera de Defensa informó que las fuerzas armadas ecuatorianas participarán en ejercicios de interoperabilidad, vigilancia marítima y control de rutas ilícitas para combatir amenazas trasnacionales como el narcotráfico.
Según Loffredo, la presencia del USS Nimitz reconoce el liderazgo de Ecuador en acciones contra el crimen organizado en la región.
Noboa aboga por despliegue de tropas de EE.UU.
El presidente Daniel Noboa reconoció este miércoles su disposición a recibir tropas estadounidenses en territorio nacional para enfrentar la crisis de violencia y seguridad que atraviesa el país. El mandatario adelantó que este despliegue podría concretarse este mismo año bajo el control de las fuerzas locales para «preservar la soberanía».
Esta postura confronta el resultado de la consulta popular del pasado 16 de noviembre, donde el 61% de la población votó contra la presencia de bases militares extranjeras.
Pese a las expectativas del mandatario, el medio ecuatoriano Radio Pichincha consultó fuentes oficiales de la marina estadounidense y no encontró ninguna designación relacionada con el uso del portaaviones USS Nimitz para tareas de combate a la delincuencia o seguridad interna de Ecuador.
Por otro lado, Noboa comparó su gestión con el enfoque de «mano dura» del expresidente colombiano Álvaro Uribe, vinculado a crímenes del paramilitarismo en el país.
La Jornada