El presidente Masoud Pezeshkian ha reiterado que la guerra no beneficia a nadie, pero ha advertido a los enemigos que las Fuerzas Armadas iraníes están plenamente preparadas para defender el país y que Teherán no teme a la guerra.
“La guerra no beneficia a nadie, y su continuación no redundará en beneficio de ninguna de las partes”, declaró Pezeshkian el domingo en la 33ª Conferencia de Política Monetaria y Bancaria, celebrada en la sede del Banco Central de Irán (BCI) en Teherán.
“Esto no significa que tengamos miedo a la guerra. Los miembros de las Fuerzas Armadas iraníes, tanto del Ejército como del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), así como el pueblo de nuestro país, han demostrado que son fuertes y que seguirán resistiendo con resiliencia si la guerra se prolonga”, afirmó.
Subrayó que las cláusulas del memorando de entendimiento firmado entre Irán y Estados Unidos benefician principalmente a la nación iraní, y que los logros tangibles de las negociaciones en curso pronto serán plenamente evidentes para el público.
Como resultado económico directo de las conversaciones que comienzan hoy, Pezeshkian declaró que se descongelarán y devolverán al país 6.000 millones de dólares de fondos iraníes que actualmente se encuentran en Qatar.
Asimismo, señaló que el gobernador del Banco Central de Irán, Abdolnaser Hemmati, participa activamente en las negociaciones para determinar con exactitud cómo se asignarán estos recursos a los sectores nacionales con el fin de impulsar el crecimiento económico.
Pezeshkian aclaró que el único punto planteado por Estados Unidos es que Irán no debe poseer una bomba atómica.
Reafirmó que esta postura se ajusta perfectamente a la política vigente de Teherán, ya que el difunto Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyyed Ali Khamenei, había declarado repetidamente a lo largo de los años que Irán no quiere ni tiene intención de construir armas nucleares.
“Cuando Estados Unidos solicitó plasmar por escrito esta declaración de larga data, la parte iraní procedió a firmar el acuerdo.”
El presidente añadió que también se habían acordado otros puntos negociados durante la vida del difunto Líder de la Revolución Islámica, e hizo hincapié en que Irán no ha renunciado ni renunciará jamás a su derecho fundamental al enriquecimiento de uranio, que la parte contraria se ha visto obligada a aceptar.
A continuación, Pezeshkian identificó tres facciones principales que están activamente insatisfechas con el avance diplomático.
Se refirió al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, como la primera persona en oponerse a las conversaciones.
El presidente iraní afirmó que las actuales ofensivas militares de Israel en Gaza y Líbano tienen como objetivo impedir la estabilidad regional y bloquear el progreso económico de Irán, aunque las presiones externas están obligando ahora a Netanyahu a detener esta trayectoria.
A continuación, mencionó a los grupos monárquicos radicados en el extranjero como la segunda parte profundamente disgustada con el memorando de entendimiento entre Teherán y Washington, afirmando que se oponen a la estabilidad nacional y no desean que el país busque el desarrollo.
También arremetió contra cualquier corriente interna o externa que trabaje activamente en contra de la paz nacional y que amplifique eficazmente la propaganda de Netanyahu.
Finalmente, Pezeshkian hizo un llamamiento a expertos y académicos para que encuentren soluciones científicas de primer nivel que permitan reducir la tasa de inflación del país, afirmando que existen cientos de maneras de rescatar la economía y restaurar el poder adquisitivo de la población.