El presidente iraní ha reiterado la oposición de Irán a las armas nucleares, afirmando que esta política está basada en creencias religiosas y en un edicto del Líder.
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha reiterado este jueves la oposición del país a las armas nucleares, afirmando que esta política está basada en creencias “teológicas” y en un edicto religioso emitido por el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, que prohíbe las armas nucleares.
“Cuando el líder religioso afirma explícitamente que no buscaremos armas nucleares, esta es una posición basada en creencias teológicas y jurisprudenciales, no una táctica política que pueda ser cambiada”, ha declarado Pezeshkian durante una visita a la provincia noroteña de Mazandarán, destacando la fatwa (edictos religiosos) emitida por el ayatolá Jamenei que prohíbe las armas nucleares.
Según el mandatario iraní, “Un político puede hablar en función de la conveniencia, pero un líder religioso no puede hablar en contra de las creencias y de una sentencia religiosa”.
Previamente, el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, afirmó que EE.UU. cuenta con pruebas de que Irán ha vuelto a tratar de desarrollar armas nucleares, pese a que desde Teherán siempre han insistido en el carácter pacífico de su programa nuclear.
“Irán no puede tener armas nucleares. Si intentan reconstruir armas nucleares, eso nos causará problemas. Y, de hecho, hemos visto pruebas de que han intentado hacer precisamente eso”, declaró el vicepresidente.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su discurso sobre el Estado de la Unión ante el Congreso el martes, volvió a alegar que la agresión ilegal de Israel y Estados Unidos del año pasado “destruyó por completo” las instalaciones nucleares de Irán, y señaló que Teherán está reiniciando sus “siniestras” ambiciones nucleares.
Trump también habló de los recientes disturbios respaldados por fuerzas extranjeras en Irán, que había apoyado abiertamente, y afirmó que al menos 32 000 personas habían sido asesinadas.
El presidente de Irán, en otra parte de su intervención, aludiendo a los esfuerzos del gobierno para desarrollar relaciones con los vecinos, ha afirmado que “Puede que existan diferencias de opinión o puntos de vista, pero en muchas áreas es posible cooperar y colaborar”.
En este sentido, Pezeshkian ha puesto de manifiesto que “Nosotros hemos tratado de mejorar y fortalecer las relaciones mediante el respeto mutuo y la aceptación de los marcos de los demás. Este enfoque nos ha brindado logros importantes y ha ayudado al país en tiempos difíciles. La cooperación mutua puede traer beneficios comunes y una mayor estabilidad para todos”.
El mandatario, tras subrayar que “En este país, todos somos hermanos. Somos hermanos también con nuestros vecinos musulmanes”, ha indicado: “Miren cómo Israel ha incendiado toda la región de Asia Occidental, poniéndonos unos contra otros e incitándonos; ha logrado enemistar a los países islámicos entre sí”.
Falsas cifras de Trump sobre golpe de enero
En otro momento de su discurso, al referirse a las falsas afirmaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la muerte de 32 000 personas durante el casi golpe de Estado de enero, el jefe del Ejecutivo iraní ha aclarado que “El gobierno ha anunciado las cifras oficiales de los fallecidos basadas en su cédula de identidad. Si alguien afirma que el número es mayor, que presente pruebas. Además, más de 2000 de los fallecidos son mártires; de ellos, entre 300 y 400 eran miembros de las fuerzas de seguridad que defendían la seguridad de su país y murieron; ellos no estaban participando en protestas callejeras”.
De igual modo, al hacer referencia a la quema de 350 mezquitas y la destrucción de 300 escuelas durante las protestas, ha cuestionado: “¿Acaso alguien que protesta destruye una escuela o quema una mezquita? Por otro lado, algunos funcionarios sionistas y ciertos países europeos decían: ‘Vayan y ataquen, nosotros ayudaremos’. Ellos no buscaban protestas, sino un derrocamiento”.
El presidente, al enfatizar que “aceptamos las protestas con todo nuestro ser y nos sentimos obligados a rendir cuentas por las deficiencias y carencias”, ha puesto de relieve que “Nos esforzamos al máximo para ser servidores del pueblo y estamos profundamente afligidos por lo que ha ocurrido a nuestra gente querida”.Refiriéndose a las palabras del Líder de la Revolución Islámica, que dijo ‘Nosotros también estamos afligidos por el pueblo’, Pezeshkian ha recalcado: “Pero debemos distinguir entre una protesta pacífica y una acción violenta. Quien toma un cóctel molotov o un arma con la intención de atacar y destruir no se ajusta al marco de una protesta pacífica. Quien ataca a las fuerzas del orden o de seguridad y los mata, no es un protestante, sino que sigue otro camino”.
“En muchos países, el uso de la violencia contra la policía provoca una reacción inmediata y severa, pero en nuestro país, algunos matan a miembros de las fuerzas de seguridad, las fuerzas del orden y los basiyíes (fuerzas voluntarias), o queman bienes públicos, y luego esos mismos nos acusan de terrorismo, cuando en realidad somos víctimas del terrorismo”, ha denunciado.Las declaraciones de Pezeshkian se produjeron el mismo día en que Irán y Estados Unidos celebraban la tercera ronda de negociaciones nucleares mediadas por Omán en la ciudad suiza de Ginebra.
Las negociaciones continuarán este jueves en Ginebra con la participación de las delegaciones de Irán y EE.UU., y, como se sabe, se centran exclusivamente en el tema nuclear y la eliminación de las sanciones unilaterales impuestas al país persa.Las partes sostuvieron dos rondas de discusiones, el 6 y el 17 de febrero en Omán y en Ginebra, respectivamente. Al final del segundo ciclo, Araqchi confirmó avances en el proceso y detalló que ambas partes acordaron “un conjunto de principios rectores” que orientarían los futuros diálogos hacia un posible acuerdo.
Esto, mientras desde Washington continúan enviándose mensajes contradictorios: el refuerzo militar en las aguas de la zona, la imposición de nueva tanda de sanciones a Teherán en víspera de las negociaciones, y una supuesta “apuesta por la diplomacia”.Teherán, sin embargo, ha reiterado su postura fija, enfatizando que, aunque opta por la diplomacia, está totalmente preparado tanto para la guerra como para la paz.
HispanTV