“Sacerdote y revolucionario”, cerró Petro su publicación, en una jornada en que el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses y la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas dieron detalles de la investigación para localizar e identificar los restos del “cura guerrillero”.
“El cuerpo del sacerdote Camilo Torres Restrepo será respetado y depositado con honores como el fundador de la facultad de sociología de la Universidad Nacional y como fundador de la teología de la liberación en el mundo”, afirmó el presidente de Colombia, Gustavo Petro, en una publicación en X la noche de este viernes.
“Sacerdote y revolucionario”, cerró el mandatario su publicación, al final de una jornada en que el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF) y la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) han dado detalles sobre avances en la investigación para localizar e identificar los restos del sacerdote, sociólogo, investigador, líder político y guerrillero colombiano, muerto en combate y desaparecido el 15 de febrero de 1966.
En un mensaje en video publicado en la cuenta de la UBPD en X, también en la noche de este viernes, su directora general, Janeth Forero Martínez, explicó que el trabajo como parte de las investigaciones para la búsqueda de personas dadas por desaparecidas “en esta oportunidad nos ha permitido acercarnos a la presunta localización del cuerpo del padre Camilo Torres Restrepo”.
Han sido —señaló— “dos años de esfuerzos significativos en materia de recolección de información, de triangulación de fuentes documentales y de otro tipo de fuentes que nos permiten tener hoy unas hipótesis muy serias, no solo frente a su localización, sino su identidad”.
Añadió que la UBPD seguirá trabajando conjuntamente con el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF) y otras instituciones “para poder decirle al país que el cuerpo de Camilo Torres ha sido hallado”.
En un comunicado el jueves 22 de enero, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) declaró que conoce que el cuerpo del sacerdote, sociólogo, investigador, líder político y guerrillero colombiano “ha sido encontrado y verificada su autenticidad”.
El ELN refirió que “ya la voz empieza a correr y el pueblo colombiano, por el que luchó y ofrendó su vida, espera que sus restos sean respetados y depositados en el Campus de la Universidad Nacional, donde fue Capellán, fundador de la Facultad de Sociología y referente de la juventud universitaria”.
La organización apuntó que en años recientes “se ha construido, desde el establecimiento, una narrativa que nos presenta a un Camilo desdibujado y aburguesado; narrativa que se usa también para justificar la guerra contrainsurgente contra el ELN, la organización insurgente que Camilo ayudó a construir y donde selló su compromiso de Liberación o Muerte”, subrayando que “esa verdad no se puede falsear, tampoco puede borrarse de la historia el combate de Patio Cemento, ese trágico 15 de febrero (1966), donde el Comandante ofrendó su vida”.
El ELN destacó que “la oligarquía y su Estado, conocedores del poder subversivo de Camilo, secuestraron su cuerpo”, pero que “su testimonio, su obra política, su propuesta programática y su compromiso hasta las últimas consecuencias siguieron andando por montes y ciudades, en miles de mujeres y hombres, de organizaciones sociales, comunitarias y revolucionarias, en cientos de combates por la liberación nacional y el socialismo”.
Este viernes 23, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses informó que, como parte de su trabajo interinstitucional con la UBPD, ejecuta “análisis forenses” para establecer si una de las muestras óseas en estudio “corresponde al señor Camilo Torres Restrepo” y precisó que no tiene bajo su custodia “el cuerpo en mención”.
En otro comunicado, la UBPD dijo que los avances técnico-científicos logrados por la entidad en los últimos años “para la búsqueda de las más de 135.396 personas desaparecidas en el marco del conflicto armado, así como los datos recabados con la investigación humanitaria, extrajudicial, neutral e imparcial, han permitido acercarse, en esta oportunidad, a la presunta localización del cuerpo del padre Camilo Torres Restrepo”.
En rueda de prensa, ante la pregunta de un periodista sobre si se tiene la plena identidad de Camilo Torres, la directora general de la UBPD respondió que “estamos desarrollando el proceso técnico-científico para poder hablar de plena identidad, o al menos (…) de una gran aproximación a la orientación de la persona desaparecida”.
Cuando faltan pocos días para el del sexagésimo aniversario de la muerte de Camilo Torres, a sus 37 años y en su primer combate tras unirse al ELN, la noticia de “los avances significativos en el proceso” —como dijo Forero Martínez a los periodistas a los periodistas este viernes— ha dado a muchos señales de que está próxima la identificación plena de los restos del sacerdote guerrillero colombiano tras una investigación que tuvo mayores resultados en los dos últimos años.
Camilo Torres cambió el derecho por el seminario y se ordenó sacerdote en 1954. En su formación en Sociología en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) conoció el movimiento de los sacerdotes obreros y se convenció de que el análisis marxista de la sociedad era compatible con los ideales del cristianismo.
“La revolución no solamente es permitida, sino obligatoria para los cristianos que vean en ella la única manera eficaz y amplia de realizar el amor para todos”, afirmó.
Conocido como “Cura Guerrillero”, dijo también que “es necesario quitarles el poder a las minorías privilegiadas para dárselo a las mayorías pobres”.
Con una acción clave en la Universidad Nacional tras retornar a Colombia, y como capellán y docente, denunció las estructuras excluyentes del Frente Nacional y en 1965 fundó el Frente Unido para unificar a grupos políticos —incluyendo el Partido Comunista— y sindicales opuestos al régimen del Frente Nacional, con exigencias de transformaciones estructurales que respondieran a los reclamos populares.
Presionado por la jerarquía eclesiástica y perseguido por el Estado, renunció al sacerdocio y se dedicó de lleno a la lucha política hasta unirse al recién formado Ejército de Liberación Nacional (ELN) en enero de 1966, como parte del cual murió en combate el 15 de febrero de 1966 en Santander.
TeleSUR