El candidato presidencial peruano Roberto Sánchez, favorito para acceder al balotaje, desestimó hoy los alegatos de fraude de su rival derechista extremo, Rafael López Aliaga, y aseguró que estará en la segunda vuelta electoral.
“No tiene cómo demostrar fraude”, dijo el aspirante de Juntos por el Perú en una conferencia de prensa y señaló que es falso que las cuatro mil 500 actas de votación que pretende anular el postulante del partido Renovación Popular sean fraudulentas y que lo favorecen ilegalmente.}
Sánchez indicó que López Aliaga argumenta que esas actas contienen un código numérico especial, ante lo cual explicó que se trata del código de los centros de votación de las zonas rurales, bastión del postulante izquierdista.
Calificó como “caprichología” la actitud de su acaudalado rival que se mantiene en el tercer lugar en pugna con Sánchez por el segundo puesto para competir en el balotaje del 7 de junio próximo con la neoliberal Keiko Fujimori, quien obtuvo el primer lugar en los comicios del 12 de abril.
Emplazó a López Aliaga a mostrar pruebas o poner fin a “esta pataleta” (berrinche infantil) y denunció presiones a instituciones públicas para ensuciar el proceso electoral, a tiempo de pedir tranquilidad y respeto al voto ciudadano.
Sánchez criticó además al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) por su demora en dictaminar sobre las seis mil actas observadas y anunció que su bancada parlamentaria denunciará judicialmente al presidente de esa corte electoral y al titular de la Junta Nacional de Justicia (JNJ) por actuaciones indebidas.
En el segundo caso, sería por aceptar la renuncia del jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) Piero Corvetto -por irregularidades logísticas que complicaron la jornada electoral en Lima-, pese a que ese cargo es irrenunciable, según la constitución.
El candidato que, según analistas de cifras y proyecciones señalan que se impondrá a López Aliaga y lo haría aún si este no perdiera votos a su favor por el ausentismo causado por las irregularidades logísticas.
El actual congresista Sánchez reveló también que sus representantes mantienen contactos con organizaciones sociales y políticas en busca de una concertación en defensa del voto popular y para rechazar manipulaciones del sufragio ciudadano.
En cuanto a conversaciones políticas en función de la segunda vuelta para forjar una mayoría electoral se mantienen en reserva, proceso que consideró no es fácil y añadió que el objetivo es refundar el Perú con justicia, desarrollo económico, estabilidad y orden, “pero no autoritario y corrupto, sino con justicia social y desarrollo”.
El candidato reiteró que “Estamos serenos, tranquilos y contentos a la espera resultados electorales”, dijo al ratificar que el país requiere cambios políticos y reformas de fondo, en la perspectiva de una asamblea constituyente.
Prensa Latina