09 May
09May

Las fuerzas israelíes han lanzado una nueva oleada de ataques en la Cisjordania ocupada, incendiando casas y coches y atacando a algunos palestinos.

La agencia de noticias palestina WAFA ha informado el sábado que un hombre y su hijo fueron atacados con “instrumentos punzantes” en la aldea de Jirbet Shuweika, al sur de Al-Jalil (Hebrón), el viernes, y fueron trasladados al hospital debido a heridas en la cabeza.

Colonos israelíes incendiaron una vivienda en la aldea de al-Luban Asharqiya, al sur de Nablus.

En Abu Falah, al noreste de Ramalá, los israelíes “irrumpieron en las afueras del pueblo, quemaron el vehículo de un ciudadano y escribieron consignas racistas en las paredes de las casas”.

También en la aldea de Al-Asasa, en Yenín, el ejército israelí obligó a los residentes a exhumar un cadáver recién enterrado y trasladarlo a otro lugar, alegando que el primer sitio estaba demasiado cerca de un asentamiento israelí ilegal.

Asimismo las fuerzas usurpadoras atacaron a un palestino en la localidad de Beit Fayar, al sur de Belén, y le robaron el teléfono móvil.Un grupo de palestinos estaba haciendo un picnic en la zona de Burak Sulayman (Estanques de Salomón), al sur de Belén, pero se vieron obligados a marcharse después de que las fuerzas israelíes les dispararan granadas aturdidoras.

En la localidad de Tuqu, al sureste de Belén, el alcalde, Taysir Abu Mufreh, ha declarado a WAFA que las fuerzas israelíes dispararon “gases lacrimógenos y granadas aturdidoras” contra un grupo de fieles que salían de una mezquita local y que dejaron a varios de ellos encerrados en el interior.

Las fuerzas armadas israelíes arrestaron a cuatro palestinos en la localidad de Batir, al oeste de Belén, mientras hacían senderismo cerca de una vía férrea

Organizaciones de derechos humanos afirman que las autoridades del régimen israelí han permitido que las fuerzas sionistas operen con total impunidad en sus ataques contra los palestinos.

En febrero, Israel aprobó un plan para declarar grandes áreas de Cisjordania ocupada como “propiedad del Estado”, mientras más de 700 000 sionistas viven en asentamientos ilegales allí.La región, incluida Al-Quds (Jerusalén) Este, ha visto un aumento de las operaciones militares israelíes—incursiones, secuestros y uso excesivo de la fuerza—junto con un crecimiento de los ataques de colonos contra palestinos y sus propiedades.

Estos ataques se producen en medio de la continua violencia israelí en la Cisjordania ocupada, donde los ataques del ejército israelí y de los colonos israelíes han matado al menos a 1155 palestinos desde octubre de 2023, han herido a otros 11 750 y han provocado el secuestro de aproximadamente 22 000, según cifras oficiales.


HispanTV