29 Sep
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La ofensiva contra blancos utilizados en beneficio de las Fuerzas Armadas de Ucrania se llevó a cabo con armas de alta precisión y drones.

Las Fuerzas Armadas de Rusia llevaron a cabo la madrugada de este martes un ataque grupal contra distintos blancos utilizados en interés de las Fuerzas Armadas de Ucrania, incluyendo centros de datos, centros logísticos, instalaciones portuarias y de transporte, así como buques, anunció el Ministerio de Defensa ruso.

La ofensiva se llevó a cabo con armas de alta precisión y drones. En Kiev, el ataque alcanzó un depósito ferroviario en el que se almacenaban misiles de crucero de lanzamiento terrestre FP-5 Flamingo junto con sus respectivos componentes.

También fueron alcanzados los centros de procesamiento de datos de Bi-Mobile y Párkovy, que gestionaban servicios de intercambio y procesamiento de información utilizados, entre otros fines, por las estructuras militares ucranianas.

En la provincia homónima, las fuerzas rusas destruyeron un terminal de almacenamiento de Belogorodka, donde se producían y almacenaban drones de ala fija.

En la provincia de Odesa, el ataque golpeó la subestación eléctrica de Usátovo, que suministra energía a las instalaciones de los puertos ucranianos, así como un taller de producción de drones de ala fija en la localidad de Velikodólinskoye.

En el puerto de Izmaíl fueron alcanzadas instalaciones destinadas a la descarga de cargamentos militares, mientras que, en el puerto de Odesa, fue alcanzado un buque de carga que había transportado material militar para las Fuerzas Armadas de Ucrania.

Además, otro buque de carga que transportaba suministros militares hacia el puerto de Odesa fue alcanzado mientras se encontraba en tránsito marítimo.

Agresiones de Kiev

Lo que ocurre actualmente es consecuencia de las agresiones ucranianas y de la campaña de ataques de Kiev contra el interior de Rusia. Ucrania comenzó a lanzar ataques sistemáticos contra instalaciones energéticas, de transporte, y apuntar contra viviendas y otros objetivos e infraestructuras civiles en territorio ruso, con la expectativa de debilitar la capacidad de Moscú para continuar con las operaciones militares.

La estrategia ucraniana partió de la idea de que los ataques contra la infraestructura rusa podrían causar daños significativos a la economía y a la logística del país y, de esta manera, contribuir a su derrota. Sin embargo, estas expectativas resultaron infundadas: los ataques no consiguieron provocar el colapso esperado, sino que desencadenaron una respuesta rusa cada vez más amplia.

A medida que Kiev intensificó sus ataques contra el interior de Rusia, Moscú comenzó a intensificar sus propios ataques contra infraestructura utilizada para las necesidades militares de Ucrania.

Kiev abrió su propia "caja de Pandora"

Al comentar los ataques rusos contra instalaciones industriales, Putin recordó que fue Kiev quien inició la escalada que provocó la respuesta de Moscú.
"El régimen de Kiev se propuso como objetivo causar daños a nuestra economía. ¿Qué hizo? Él mismo abrió esta caja de Pandora", declaró. Y añadió: "Bueno, pues reciban respuesta en sus sectores económicos más sensibles, que, francamente, ya están agonizando".


RT