Nicaragua celebra hoy el aniversario 47 del triunfo de la Revolución Popular Sandinista, un proyecto político centrado en la restitución de los derechos del pueblo y en la lucha contra la pobreza.
Reseñas históricas destacan que aquel 19 de julio de 1979, hubo una alegría popular inmensa, y comenzó un cambio de las estructuras institucionales.
Era la última Revolución armada en América Latina y el Caribe después de la mexicana (1910) y la cubana (1959), cuyo principal objetivo era empoderar al pueblo y erradicar de raíz la pobreza.
Tras la victoria de julio vinieron días complejos, pero se mantuvo la bandera básica de lucha sandinista por la defensa de la soberanía, la independencia y autodeterminación.
Antes de 1979 en Nicaragua más del 50 por ciento de la población era analfabeta, mientras casi el 60 por ciento era campesina sin derecho a la tierra ni a créditos.
El crecimiento económico se concentraba en grupos muy limitados, pero la Revolución rompió ese esquema y hoy trata de crecer con equidad, comparte el crecimiento y distribuye las riquezas, lo cual se refleja en el acceso a la educación y salud gratuitas, seguridad social, calles y viviendas para el pueblo.
«Si pudiera escoger cuál es el mayor de los atributos que hoy tenemos en Nicaragua, después del triunfo del poder popular el 19 de julio de 1979, diría que es que los nicaragüenses vivimos en paz», afirmó el analista Xavier Díaz-Lacayo en entrevista con Prensa Latina.
Consideró que la Revolución Sandinista rompió paradigmas mentales de una sociedad condicionada a la pobreza y a la miseria, al incorporar la identidad, la historia y la dignidad como elementos fundamentales de la transformación nacional.
Los avances del país son palpables. La cobertura eléctrica a nivel nacional llega casi al ciento por ciento de la población, mientras la infraestructura vial del país alcanzó un crecimiento sin precedentes.
Según datos oficiales, en la actualidad, gracias al impulso del Gobierno Sandinista, la nación dispone de cinco mil 270 kilómetros de carreteras pavimentadas, cifra que representa un crecimiento del 932 por ciento.
También descuella el desarrollo de infraestructuras sanitarias con la construcción de modernos centros de atención médica, posicionando al país como una de las naciones con la mayor red hospitalaria de la región.
El coordinador de la secretaría para Asuntos de la Costa Caribe, comandante Lumberto Campbell, en declaraciones a la Revista En Vivo del Canal 4 de televisión, resumió que las transformaciones que vive el país han sido posibles gracias a la Revolución, la unidad del pueblo nicaragüense y a la paz.
El más reciente estudio de opinión pública de la encentadora M&R Consultores arrojó que el 88,5 por ciento de la población nicaragüense aprueba la gestión del Gobierno que lidera el copresidente Daniel Ortega.
El sondeo destacó que el 86,7 por ciento de los encuestados calificó de positivo el trabajo que realiza la copresidenta Rosario Murillo.
También abordó lo referente al índice de predisposición política de los nicaragüenses, al resaltar el 85,5 por ciento a favor del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), mientras solo un 10,5 por ciento apuesta por la oposición.
“El FSLN ha alcanzado el más alto índice de predisposición política de los últimos cinco años, y esto se debe a la lealtad que los copresidentes han imprimido en la conducción de un país en Revolución”, expresó Díaz-Lacayo.
Prensa Latina