14 Feb
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La excongresista estadounidense Nancy Pelosi admite que las sanciones están diseñadas para debilitar la economía de Irán y afectar directamente a la población civil.

En la Conferencia de Seguridad de Múnich el viernes, Nancy Pelosi, expresidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, pidió una intensificación de la presión económica sobre Irán, argumentando que las sanciones deberían utilizarse para “paralizar su economía” con el fin de socavar el apoyo rural al gobierno.

“Solo hay que debilitar su economía (…) porque tienen apoyo en las zonas rurales (…) también debemos hacer que sientan el dolor”, declaró Pelosi.

Al ser preguntada si existía alguna manera de provocar la caída del régimen en Irán sin recurrir a la intervención militar directa de Estados Unidos, Pelosi respondió: “Utilicen fuerzas económicas. Hay formas de debilitar su economía, y algunas de ellas ya estaban en marcha”.

Las declaraciones provocaron una fuerte crítica en redes sociales. El comentarista político Trita Parsi rechazó cualquier sugerencia de que se tratara de un “lapsus lingüístico” y sostuvo que reflejan la lógica de larga data detrás de la política de sanciones de Estados Unidos.

En este contexto, el pasado mes el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, reconoció abiertamente el papel de las sanciones estadounidenses en desestabilizar la economía iraní y provocar malestar social.“Funcionó porque en diciembre su economía colapsó. Vimos la quiebra de un banco importante. El banco central tuvo que imprimir dinero. Hay escasez de dólares. No pueden importar bienes, y por eso la gente salió a las calles”, declaró Bessent durante el Foro Económico Mundial en Davos, el 20 de enero.

Estudios recientes de la revista médica Lancet destacan que las sanciones unilaterales pueden causar decenas de miles de muertes anuales, con efectos comparables a conflictos armados. 
Según Francisco Rodríguez, Silvio Rendón y Mark Weisbrot, las medidas económicas han provocado aproximadamente 560 000 muertes anuales a nivel mundial, subrayando la gravedad humanitaria de estas políticas.

Richard Nephew, ex coordinador de sanciones de la administración el expresidente estadounidense, Barack Obama, en su libro The Art of Sanctions, documenta cómo las sanciones estadounidenses impactaron la economía iraní entre 2011 y 2013, reduciendo el PIB, aumentando la inflación y el desempleo, y restringiendo sectores como la industria automotriz, afectando a cientos de miles de trabajadores.

Las sanciones estadounidenses contra Irán se han aplicado de manera continua y se intensificaron tras la salida unilateral de EE.UU. del acuerdo nuclear de 2015. Irán ha denunciado repetidamente que estas medidas constituyen un castigo colectivo contra la población, afectando alimentos, medicinas y servicios básicos.


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