Pilar Cortés
20 Feb
20Feb

Tras acusaciones de ataques franceses hacia el líder nigerino Abdourahamane Tiani y hacia bases militares, el Jefe del Estado Mayor Amadou Ibro realizó declaraciones ante la población. 

Las sospechas de ataque por parte de Francia hacia una de sus ex colonias emancipadas en el territorio actualmente denominado Alianza de los Estados del Sahel (integrado por Burkina Faso, Malí y Níger) se producen luego de un ataque a una base militar y de varios intentos de asesinato a los principales líderes de las revoluciones de carácter nacionalista que allí están aconteciendo. 

Dichas revoluciones implicarían una amenaza hacia el orden neocolonial que estuvo vigente hasta la pandemia y posteriores, en donde a pesar de haber sido declarada su independencia décadas atrás (año 1960 en los tres territorios) se perpetuaba una distribución desigual de los recursos extraídos - sobre todo mineros - sumado a las sanciones y bloqueos que Francia ejecutaba allí con tal de mantener bajo control su zona de interés[1]

Esto provocó que amplios sectores de la población nigerina se encontrase con dificultades en el acceso a servicios básicos como agua o electricidad y a una alimentación digna durante muchos años. Pero la paciencia tiene un límite, y tras el levantamiento militar que aconteció durante y luego del Covid-19, la toma del poder por parte de líderes populares - como Ibrahim Traoré en Burkina Faso, Assimi Goita en Malí y Abdourahamane Tiani en Níger - llegó para saldar la deuda pendiente con la población del Sahel, obligando a las tropas francesas a retirarse del territorio ocupado. Con la memoria viva de líderes asesinados por el poder francés como Thomas Sankara o Patrice Lumumba, el pueblo nigerino levanta la frente en alto y grita ‘’¡abajo Francia! mientras el Jefe de Estado Mayor anuncia la futura declaración de guerra hacia la potencia colonizadora: 

‘’Esta movilización se anuncia para que nos preparemos para la guerra (...). Sepan que entraremos en guerra con Francia, antes no estábamos en estado de guerra, pero ahora entramos en ella’’, dijo durante un encuentro político en Niamey, capital nigerina[2]

Al mismo tiempo, la Oficina de Prensa del Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia también advirtió acerca de las intenciones y acciones organizadas por parte de Francia en la región del Sahel, como el financiamiento de organizaciones terroristas que operan allí (por el ejemplo el yihadismo), cuyo fin es desestabilizar regiones estratégicas e impedir su desarrollo. 

Pero a pesar de dichos intentos, Níger ha logrado nacionalizar empresas de extracción minera y energética, generar en 2022 0.8 TWh de electricidad (multiplicando por tres la electricidad que se consumía en el año 2010)[3], inaugurar un oleoducto entre Níger-Benín que permite aumentar la producción de petróleo de Níger de 20.000 barriles diarios a 110.000[4], brindar atención médica gratuita a embarazadas, regular los precios de alimentos en zonas rurales junto con la regulación de alquileres y matrículas escolares, invertir en desarrollo agrario[5] y aumentar el PBI un 10% interanual en 2024.

Crecimiento del PBI en Níger.


Fuente: https://es.tradingeconomics.com/niger/gdp   

Hasta el momento no hubo respuesta oficial por parte del gobierno francés encabezado por Emmanuel Macron. Sin embargo, sus declaraciones en el mes pasado no colaboran con el panorama, ya que durante su discurso en la Conferencia de Embajadores sostuvo que ‘’Francia no da un paso atrás en África, simplemente es lúcida y se reorganiza", refiriéndose a la expulsión de sus tropas por parte de los líderes de la Alianza de los Estados del Sahel[6].


Por Pilar Cortés para Data Urgente



[1] https://huelladelsur.ar/ [2] https://afrinz.ru/ [3] https://www.casafrica.es/ [4] https://huelladelsur.ar/ [5] https://espanol.almayadeen.net/ [6] https://actualidad.rt.com/actualidad/