12 Jul
12Jul

Según un comunicado difundido por la oficina de Lindsey Graham, este senador republicano, murió la noche del sábado a causa de una “enfermedad repentina”.

La cadena NBC News ha publicado nuevos detalles sobre la muerte del senador Lindsey Graham, informando de que los equipos de emergencia fueron enviados la noche del sábado a su residencia, situada en la zona de Capitol Hill, en Washington, tras recibir un aviso por un paro cardíaco.

Lindsey Graham murió horas antes de su prevista participación este domingo en el programa Face the Nation de la cadena.

Las imágenes difundidas muestran además su traslado en camilla hacia una ambulancia, mientras varios vehículos de la policía y del cuerpo de bomberos permanecían en el lugar.
El senador había viajado a Kiev apenas un día antes de su muerte, donde se reunió con el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski. 

Graham, senador por Carolina del Sur, fue conocido a lo largo de su trayectoria política como uno de los senadores antiraníes en el Congreso de Estados Unidos.

Graham no solo fue un firme defensor de la retirada de Estados Unidos del Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés) y de la política de máxima presión contra Irán, sino que también planteó en repetidas ocasiones, de forma explícita, la posibilidad de recurrir a la opción militar contra el país.

Fue un firme partidario de la invasión estadounidense de Irak en 2003 y durante años promovió una guerra contra Irán. También respaldó decididamente al régimen israelí y fue un defensor de línea dura de la reciente guerra de agresión emprendida por Estados Unidos e Israel contra Irán.

Graham, en sus declaraciones más contundentes, amenazaba con que Estados Unidos debía bombardear la infraestructura nuclear y petrolera de Irán. Calificaba a Irán como “el mayor mal del mundo” y “una amenaza existencial para Israel”, y promovía constantemente la guerra al plantear ideas agresivas como la “defensa preventiva”.
Su política hacia Irán combinaba sanciones paralizantes, amenazas militares explícitas y un apoyo incondicional a cualquier acción hostil emprendida por Israel contra los intereses de Irán en la región.
Graham elogió el bloqueo naval impuesto a Irán, calificándolo de “una decisión muy inteligente”, al tiempo que abogó abiertamente por adoptar nuevas medidas destinadas a causar daños económicos al país.