El presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, ha subrayado que el memorando de Islamabad “se convirtió en una declaración de la derrota de EE.UU.”
“El memorando de entendimiento de Islamabad se convirtió en una declaración de la derrota de Estados Unidos”, declaró Qalibaf durante su intervención el miércoles en la 20.ª Conferencia de la Unión Parlamentaria de los Estados miembros de la Organización de Cooperación Islámica (OCI), celebrada en Bakú, capital de Azerbaiyán.
El presidente de la Asamblea Consultiva Islámica de Irán (Mayles) al subrayar que el acuerdo no fue resultado de presiones, sino de la resistencia y la dignidad de Irán, recalcó que el memorando demuestra que el diálogo es efectivo cuando la otra parte abandona los intentos de imponer su voluntad sobre una nación soberana.
El alto dirigente parlamentario enfatizó que la firme resistencia de las Fuerzas Armadas iraníes y la postura heroica del pueblo impusieron elevados costes a Estados Unidos y al “falso régimen israelí”.
Añadió que la guerra no fue únicamente un enfrentamiento militar, sino “un esfuerzo organizado para modificar los equilibrios estratégicos regionales e imponer la voluntad sobre una nación libre”.
“El pueblo iraní demostró que la era de imponer la voluntad sobre naciones independientes ha terminado, y ustedes han visto cómo el mundo admiró esta perseverancia y victoria”, afirmó Qalibaf ante la asamblea.
El jefe del Poder Legislativo iraní sostuvo además que la paz sostenible no surge de la sumisión ni de la presión, sino de la “dignidad, la fuerza y el respeto”.
Si bien reconoció los elevados costes del conflicto, afirmó que este reveló una verdad fundamental: que la resistencia y la firmeza del pueblo pueden alterar los cálculos de los agresores incluso en las circunstancias más difíciles.
Qalibaf agregó que la victoria iraní transmite un mensaje al mundo musulmán sobre la importancia de la independencia nacional basada en los principios islámicos, citando valores como la prohibición de la opresión, la unidad y la fortaleza frente a los enemigos.
Qalibaf añadió que el acuerdo de Islamabad fue “un memorando que demostró que el diálogo produce resultados cuando la otra parte renuncia a imponer su voluntad sobre una nación civilizada y reconoce nuestros derechos”.
El presidente del Parlamento también abogó por que la seguridad regional sea garantizada por los propios países de la región, afirmando que “ningún país de la región encontrará su seguridad en la inseguridad de los demás”.
Señaló que el futuro de la región “no está en la confrontación, sino en la interacción; no en la eliminación, sino en la coexistencia; no en la seguridad importada, sino en una seguridad autóctona y compartida”.
Qalibaf puso de relieve la disposición de Irán a ampliar la cooperación con todos los países islámicos sobre la base del respeto mutuo, la no injerencia y la buena vecindad, y añadió que Irán apoya plenamente las iniciativas prácticas para establecer mecanismos conjuntos en materia económica, comercial y de seguridad.
En materia regional, ha destacado que Irán combina defensa, cohesión nacional y diplomacia como pilares de su estrategia de seguridad, y reafirmó que su país no abandona a sus aliados incluso en circunstancias difíciles.
En referencia a Palestina, afirmó que “no puede configurarse una arquitectura de seguridad sostenible en Asia Occidental sin una solución justa de la cuestión palestina”, y añadió que “una paz construida sobre la injusticia tendrá una estabilidad frágil”.
Concluyó describiendo la defensa de los derechos del pueblo palestino como “no solo la defensa de una causa histórica, sino la defensa de la lógica de que la justicia y la estabilidad son dos caras de la misma moneda”.
La conferencia se celebra bajo el lema “Promoción del desarrollo económico sostenible e inclusivo en los Estados miembros de la OCI mediante la cooperación parlamentaria”, con la participación de nueve presidentes de parlamentos, representantes parlamentarios y delegaciones de alto nivel de países islámicos.
Estados Unidos y el régimen israelí iniciaron el 28 de febrero su última oleada de agresión no provocada contra Irán.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció un alto el fuego el 8 de abril después de que la guerra de agresión fuera respondida con al menos 100 oleadas de ataques decisivos y de represalia por parte de las Fuerzas Armadas iraníes contra las bases y objetivos estadounidenses e israelíes estratégicos y sensibles en toda la región.
Casi cuatro meses después de la agresión, Irán y EE.UU. firmaron un memorando de entendimiento (MoU, por sus siglas en inglés) que establece los términos para poner fin a la guerra impuesta y reconfigurar el marco de seguridad regional.
El domingo y el lunes, ambas partes mantuvieron conversaciones en Suiza sobre la aplicación del acuerdo marco alcanzado previamente, mientras Irán insistía en que la otra parte cumpliera con los compromisos asumidos.
Según mediadores (Catar y Pakistán), se establecieron mecanismos ejecutivos para supervisar la aplicación de las disposiciones del memorando de entendimiento, y se acordó que las conversaciones continuarán a nivel técnico y de expertos para avanzar en la implementación efectiva del acuerdo de fin de la guerra estadounidense impuesta.
HISPANTV