Pilar Cortés
12 Jun
12Jun

Uganda busca convertirse en miembro pleno de los BRICS. Entrevistamos a Guido Agostinelli, economista, autor de los libros “Experimento libertario” y “Falacias Libertarias” y creador del canal de Youtube “Economía sin falacias” para que nos explique la importancia del bloque internacional.

Durante una entrevista al medio RT, el canciller de Uganda en Rusia, Moses Kizige, declaró que el país busca convertirse en miembro pleno de los BRICS, un grupo de coordinación política, económica y diplomática conformado por once países: Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Arabia Saudí, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía, Indonesia e Irán.

El bloque surgió con el fin de contrarrestar el poder concentrado por parte de organismos como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, entre otros, y busca la coordinación de los países del Sur Global en el esquema internacional.

Si bien Uganda ya era parte de los BRICS como socio, actualmente está en búsqueda de obtener la membresía plena. Por eso, en esta entrevista Guido Agostinelli nos ayudará a comprender los motivos por los que se produce esta búsqueda:

Cuando el canciller de Uganda habla de ‘’un futuro brillante’’ en los BRICS, ¿a qué se refiere?

‘’Yo creo que lo que está viendo Uganda es que muchos países del sur global están buscando no depender de las mismas ventanillas de financiamiento, de los mismos centros de poder, de las mismas condiciones que generalmente están asociadas a lo que uno normalmente llama Occidente. 

Para Uganda, claramente, es entrar plenamente en los BRICS, donde está China, India, Brasil, Rusia, Sudáfrica... distintos países. Claramente es una oportunidad enorme por la cantidad de población que tienen, por los recursos naturales que tienen esos países, por la energía, por los mercados, por el financiamiento y por el peso político.

Ahora, tampoco creo que, obviamente, el ingreso a los BRICS necesariamente sea que te transforma automáticamente en un país próspero. Eso está claro. De hecho, por ejemplo Sudáfrica, donde estuve, tiene serias dificultades con distintos temas. Por nombrarte solamente uno, es el país con el mayor desempleo del mundo. Con lo cual, obviamente, entrar en los BRICS no reemplaza un Estado eficaz, no reemplaza la infraestructura, la educación, sino que lo que haces e+s estar en otra mesa de negociación que ya es muchísimo, y en el caso de Uganda, más aún’’.

¿Cuáles son las ventajas y desventajas de pertenecer a los BRICS para los países del sur global?

‘’Yo creo que la principal ventaja es diversificar. O sea, no depender de fuentes de financiamiento como el Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial o, bueno, en el caso de Argentina, hasta el mismo Estados Unidos. Y en el caso de algunos países periféricos también de Europa - como solamente te nombro uno que recibe financiamiento europeo, puede ser países donde estuve como Moldavia, como Armenia - tenés otra vía de financiamiento. 

Eso me parece que es importante para el sur global porque aporta tecnología, mercados, obra pública sobre todo, que se pueden hacer con esos fondos. Y aparte los BRICS, obviamente, abren las puertas del comercio, sobre todo diría con China e India.

 Con lo cual, ahí tenés una gran demanda de de energía, alimentos y eventualmente también más operaciones con monedas locales, con lo cual no dependes de otras monedas como el dólar. También a nivel político aumenta el poder de negociación.

Un país solo frente al sistema financiero internacional, obviamente, pesa poco, y un conjunto de países emergentes con una población más grande, con materias primas, energía y mercados, pesa bastante más.

En cuanto a las desventajas, para mí son mayores las ventajas. Pero si uno tuviese que identificar desventajas, lo que tendría que decir es que es un grupo muy heterogéneo. O sea, uno tiene un Brasil que es muy distinto que un China, que un India, que un Rusia. 

Y a su vez China, al ser el país claramente más potente de todos esos, eso puede generar cierta dependencia de los países que no negocien bien con China. 

Y también a su vez, si uno quisiera verlo un poco más en la lógica política, también uno podría decir que el discurso de sur global puede tapar autoritarismo, corrupción o falta de desarrollo interno. Eso es lo que veo como principales ventajas y desventajas, pero claramente veo más ventajas’’.

-En tus viajes por África, ¿notaste si los BRICS son un tema de agenda de la región? 

‘’Sí, son un tema importante. De los países de África que yo estuve, son Sudáfrica, Egipto, Marruecos... bueno, ahora me voy a Argelia. Claramente es un tema obviamente en ciertos círculos, ¿no? En Sudáfrica si no leíste que es parte de los BRICS, no te enterás en el día a día que es parte del bloque. Esto es importante destacarlo. 

Es muy destacado cuando uno habla en ciertos círculos. De hecho hablé con algunos liberales en Sudáfrica que ni siquiera me lo mencionaron, por decirte un ejemplo, pero claramente es un tema importante. Sobre todo eso más que nada lo lo visualicé en Sudáfrica. 

Con el resto de los economistas que conversé de África no me hablaban de la necesidad o de las ganas de hablar de los BRICS. Quizás si lo hubiese preguntado sí, pero no tuve esa experiencia en el día a día’’.

-¿Crees que haya posibles traiciones por parte de naciones que integran el bloque económico? 

‘’Yo creo que no usaría la palabra traición, usaría más la palabra intereses, que es eso un poco la dificultad que pueden tener los BRICS, ya que no es un bloque ideológico homogéneo. India tiene vínculos con Rusia, pero también con Estados Unidos; Brasil no quiere quedar encerrado en una lógica antioccidental; Arabia Saudita y Emiratos tienen profundas relaciones con con Washington; China tiene su propia agenda global; Rusia en lo que son los BRICS es quizás de los países más interesados en seguir estando ahí para mostrar justamente que no está aislada por todo el bloqueo que tiene a raíz de la Comunidad Europea. 

Y bueno, eso puede sí puede generar tensiones y puede obviamente haber países que tengan distintos intereses. No es un ejército geopolítico: funciona como una mesa de países que comparten una incomodidad con el orden mundial actual, pero no necesariamente comparten el mismo proyecto a futuro.

-¿Qué tiene que pasar para que más países se sumen? 

Primero creo que los BRICS tienen que mostrar beneficios concretos, no alcanza solamente con discursos de multipolaridad. Los países necesitan todo lo que te fui respondiendo. Y segundo, que el costo geopolítico no sea demasiado alto. Hay países que se quieren acercar a China, India, Brasil, pero no quieren romper con Estados Unidos o Europa… 

La mayoría busca un mayor margen de maniobra y no romper con uno al aliarse con otros.Y el tercero, que los BRICS ordenen su propia ampliación. Pareciera que hay un acceso a entrar sin reglas muy claras, y eso puede volver al bloque un poco inmanejable. Pero a su vez, si se queda cerrado, pierde atractivo, así que están manejándose con un equilibrio que resulta clave.

Por eso me parece que la categoría de país socio permite acercar países sin incorporarlos plenamente de entrada’’.

-¿Qué implica para Argentina haber anulado su participación allí? 

‘’Para mí es una decisión ideológica más que pragmática. Con esto no quiero decir que los BRICS iban a ser la salvación, no lo eran, pero Argentina es un país que necesita dólares, mercados, inversión, financiamiento, infraestructura, capacidad de negociación. 

En ese contexto, cerrar la puerta gratis, con un alineamiento que incluso no queda claro tampoco si había realmente un interés de Estados Unidos porque efectivamente, no le preocupaba demasiado a Estados Unidos esta cuestión, pero me parece que no fue una decisión inteligente. Argentina aparte ya comercializa con Brasil: es el socio principal de Argentina; China es un comprador clave y una fuente de financiamiento con los swap; India es un mercado enorme... Entonces, básicamente nos quedamos afuera de un mercado que incluso ya estamos parcialmente dentro y podríamos haber obtenido mayores ventajas. 

Me parece que la política exterior de un país serio no puede organizarse como una batalla cultural; debería organizarse según el interés nacional. Teniendo en cuenta estas cuestiones, no me parece bien subordinar toda la política exterior a una ideología que principalmente la marcaría en Estados Unidos e Israel.

 El problema es renunciar a una herramienta de financiamiento y de todo lo que fuimos repasando. Así que me parece que Argentina, con la fragilidad externa que tiene, no está para regalar herramientas’’.


Por Pilar Cortés para Data Urgente