Kenia suspendió la construcción de un centro de cuarentena para ébola financiado por EE.UU. tras fallos judiciales y protestas que cuestionan riesgos y soberanía.
El gobierno de Kenia anunció la suspensión del proyecto para construir un centro de cuarentena para el ébola, financiado por Estados Unidos, en la base aérea de Laikipia, en la región central.
La decisión llega tras semanas de controversias políticas, disputas legales y protestas masivas contra la iniciativa.
El ministro de Salud, Aden Duale, informó que ordenó detener las obras después de comparecer ante el Tribunal Superior.
La instancia lo declaró en desacato por ignorar fallos previos que exigían la paralización del proyecto hasta que se resolvieran las demandas legales interpuestas.
Duale, por su parte, ofreció disculpas al tribunal y justificó que su incumplimiento de las resoluciones fue involuntario.
El centro estaba destinado a recibir a ciudadanos estadounidenses expuestos al ébola durante labores o visitas a zonas afectadas, especialmente en la República Democrática del Congo (RDC), donde los casos confirmados superaron los mil en las últimas semanas.
Pese a las órdenes judiciales de frenar la construcción, imágenes satelitales y reportes de vuelos mostraron la llegada continua de equipos y especialistas estadounidenses a Laikipia, lo que intensificó las críticas de sectores sociales y políticos.
Las protestas, especialmente visibles en Nanyuki y localidades cercanas, expresaban el temor de que Kenia se convirtiera en un punto de recepción de personas en riesgo de contagio, en lugar de que fueran atendidas en territorio estadounidense.
El presidente William Ruto defendió el proyecto, asegurando que forma parte de un esfuerzo nacional de preparación sanitaria y de la cooperación histórica con Estados Unidos en materia de salud.
Los debates sobre la iniciativa comenzaron en mayo de 2026, cuando el gobierno aprobó la propuesta estadounidense para instalar el centro cerca de la base aérea de Laikipia.
Sin embargo, la Corte Suprema ordenó su suspensión en varias ocasiones, atendiendo a las preocupaciones de la sociedad civil sobre riesgos sanitarios y soberanía nacional.
La controversia coincide con uno de los brotes de ébola más graves registrados en África, que afecta actualmente a la RDC y ha sido calificado como crítico por la Organización Mundial de la Salud.
AlMayadeen