06 Aug
06Aug

Japón recordó este miércoles el 81° aniversario del bombardeo atómico de Hiroshima, con un acto en el Parque Conmemorativo de la Paz, donde autoridades, sobrevivientes (hibakusha), familiares de las víctimas y representantes de más de 120 países rindieron homenaje a quienes murieron en el ataque del 6 de agosto de 1945.

Durante la ceremonia, la primera ministra Sanae Takaichi aseguró que su Gobierno mantiene el compromiso con los Tres Principios No Nucleares, que establecen que Japón no poseerá, no producirá y no permitirá la introducción de armas nucleares en su territorio. Al mismo tiempo, sostuvo que es necesario adoptar un «enfoque realista» ante el deterioro del panorama de seguridad regional.

Las declaraciones llegan mientras el Ejecutivo prepara una revisión de los principales documentos de seguridad nacional. En ese contexto, algunos sectores del Gobierno impulsan un debate sobre la política nuclear japonesa, incluida la posibilidad de modificar el principio que prohíbe el ingreso de armas nucleares al país, en línea con la estrategia de disuasión respaldada por la alianza con Estados Unidos.

En el acto también habló el alcalde de Hiroshima, Kazumi Matsui, quien advirtió que confiar en la disuasión nuclear como herramienta de seguridad «aleja aún más la posibilidad de un mundo sin armas nucleares» y alertó sobre el riesgo de repetir tragedias como las de Hiroshima y Nagasaki.

Por su parte, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, afirmó que el horror provocado por las bombas atómicas demuestra la necesidad de construir un mundo donde el uso o la amenaza de armas nucleares resulte impensable. La ceremonia también estuvo marcada por la ausencia, por primera vez, del embajador de Estados Unidos en Japón, quien fue reemplazado por el segundo jefe de la misión diplomática.


Fuente: DW.