08 Sep
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Teherán reivindica el derribo del avanzado avión espía E-3 AWACS con un sistema de bajo costo, en una operación que confirma su superioridad asimétrica.

Un programa especial de la televisión iraní ha desvelado los pormenores de la operación ‘Caza del Ojo del Águila’, en la que el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán destruyó en marzo de 2026 un avión de vigilancia E-3G Sentry AEW&C (más conocido como AWACS) de EE.UU. en la base saudí de Al Kharj, utilizando un proyectil de bajo coste que contrasta con los entre 530 y 600 millones de dólares que vale el aparato estadounidense.

En el reporte periodístico, a cargo del CGRI, se ha destacado que un sistema de bajo costo fabricado en Irán acabó con el avión espía E‑3 AWACS de Estados Unidos, el más caro y avanzado de su flota y considerado el avión de vigilancia aerotransportada más caro del mundo, con un coste unitario que ronda los 600 millones de dólares. 

En contraste, los sistemas utilizados por Irán apenas suponen una fracción de ese valor, lo que ha sido destacado por los medios iraníes como un símbolo de la eficacia de su industria militar autóctona.

Fue en el noveno día del mes persa de Farvardin (finales de marzo de 2026) cuando el Cuerpo de Guardianes de Irán emitió un comunicado oficial confirmando la operación contra la base estadounidense Príncipe Sultán, ubicada en Al Kharj, un distrito de la provincia de Riad, Arabia Saudí.

“En respuesta a las acciones hostiles del ejército terrorista de Estados Unidos y tras el derribo de aviones cisterna en la base de Al Kharj, en una operación conjunta de misiles y drones de la Fuerza Aeroespacial del CGRI, con la gracia de Dios, al menos un avión E‑3, conocido como AWACS, con capacidad de vigilancia, mando y control aéreo, fue destruido al 100 % en la base de Al Kharj (Arabia Saudí), y otras aeronaves cercanas también sufrieron graves daños”, reza la nota.

El programa especial, emitido en la televisión local, explica que la operación fue ejecutada con medios de bajo coste —posiblemente drones kamikaze o misiles de crucero— que lograron burlar los sistemas de defensa estadounidenses y alcanzar el objetivo en tierra, en plena base saudí.

El derribo se produjo en el contexto de los enfrentamientos entre Irán y la coalición liderada por EE.UU. durante los primeros meses de 2026, que culminaron con un alto el fuego en abril, aunque las fuerzas estadounidenses han seguido lanzado ataques contra el sur iraní. En aquella ofensiva, Irán recurrió masivamente a su arsenal nacional iraní —misiles, drones y sistemas de interceptación—, que según las autoridades iraníes demostraron su superioridad frente al equipo extranjero.

El comandante de la Defensa Aérea iraní, general Alireza Elhami, destacó el lunes que los sistemas autóctonos habían pasado “con éxito la prueba” durante el conflicto y que ahora se estaban produciendo en masa para su despliegue en todo el territorio nacional.

La base de Al Kharj ha sido utilizada por EE.UU. como centro logístico y de vigilancia en el Golfo. 

El derribo del E‑3 supone un golpe simbólico y operativo de gran magnitud, ya que estos aviones son el ‘ojo’ del mando aéreo estadounidense en la región.

 Irán celebra esta acción como prueba de que su doctrina militar asimétrica —basada en sistemas baratos pero letales— puede neutralizar los activos más sofisticados y caros de sus adversarios.


HISPANTV