El máximo centro de mando militar de Irán ha advertido que cualquier injerencia de EE.UU. en el estrecho de Ormuz recibirá una “respuesta firme y rápida”.
En un comunicado publicado este jueves, el Cuartel General Central de Jatam al-Anbia de Irán ha afirmado que el estrecho de Ormuz “no es un campo de juego para ejército agresor estadounidense, sino un dominio de la soberanía indiscutible de la República Islámica de Irán”, subrayando que la seguridad y estabilidad de esta vía marítima estratégica constituye una “línea roja” para las Fuerzas Armadas del país.
El texto ha precisado que todos los buques petroleros y comerciales están obligados a transitar por el estrecho siguiendo las rutas designadas por Irán para garantizar un paso seguro. A este respecto, ha advertido que “cualquier incumplimiento, desviación de las rutas establecidas o ignorancia de los protocolos de navegación iraníes será respondido de forma inmediata y contundente”, poniendo en riesgo la seguridad de las embarcaciones infractoras.
Asimismo, ha alertado que cualquier intento de interferencia en los asuntos de seguridad del estrecho por parte de Estados Unidos será considerado una amenaza a la soberanía nacional iraní y enfrentará una respuesta rápida y decisiva.
El máximo centro de mando militar de Irán también ha señalado que la presencia continua de aeronaves militares estadounidenses, tripuladas o no, sobre el estrecho de Ormuz contribuye a la inseguridad de esta vía marítima y pone en riesgo la estabilidad regional.
Finalmente, el comunicado ha destacado que Irán, en defensa de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz, no dudará en adoptar todas las medidas necesarias para contrarrestar cualquier acto de agresión por parte de Estados Unidos y sus aliados.
La misma jornada, el vicecanciller de Irán para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Qaribabadi, ha recalcado que “la seguridad de la región se logra mediante el fin de la intervención y la retirada de Estados Unidos de la región, el respeto a la soberanía de los países y la aceptación de las nuevas realidades geopolíticas, no bajo el paraguas militar de Estados Unidos”.
Estas declaraciones se producen después de que Centcom informó el miércoles que su comandante, el almirante Brad Cooper, presidió en Manama (Baréin) un diálogo de seguridad con las Fuerzas de Defensa de Baréin, en el que participaron representantes militares de doce países. El encuentro reunió a oficiales de Baréin, Egipto, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Catar, Arabia Saudí, Siria, Emiratos Árabes Unidos y Yemen.
Tras la agresión no provocada de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán el 28 de febrero, Teherán ha mantenido la supervisión del estrecho de Ormuz, por el que suele transitar aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado, y ha emitido directrices sobre los procedimientos que deben seguir los buques para transitar por esta ruta marítima estratégica.
En el marco del acuerdo provisional de 14 puntos alcanzado entre Estados Unidos e Irán el 18 de junio, con la mediación de Pakistán, que busca poner fin al conflicto tras los ataques estadounidenses e israelíes contra territorio iraní, el entendimiento contempla medidas para garantizar el tránsito seguro y sin interrupciones de buques comerciales por el estrecho de Ormuz durante un periodo de 60 días.
Además, el artículo 5 del memorando establece la apertura de conversaciones entre Irán y Omán para definir un futuro esquema de administración del estrecho y de sus servicios marítimos, de acuerdo con el derecho internacional y los derechos soberanos de los Estados ribereños.
Las autoridades iraníes sostienen que el estrecho de Ormuz se encuentra dentro de las aguas territoriales de Irán y Omán, y han reiterado que la gestión del tráfico marítimo deberá regirse por las disposiciones del acuerdo. Teherán también ha insistido en que la presencia militar estadounidense en el Golfo Pérsico constituye una fuente de inestabilidad regional.
HISPANTV