El CGRI de Irán ha anunciado haber destruido infraestructuras militares de EE.UU. en Baréin y radares estratégicos en Omán durante una nueva fase de sus operaciones de represalia.
En su quinto comunicado, el Departamento de Relaciones Públicas del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán ha afirmado este lunes que unidades de la Fuerza Naval atacaron instalaciones e infraestructuras del Ejército estadounidense en la zona de Yufair, en Baréin, provocando incendios de gran magnitud.
Asimismo, ha asegurado que, durante la quinta fase de la operación de represalia, las fuerzas iraníes destruyeron mediante ataques con misiles y drones un radar de alerta temprana de largo alcance tipo FPS y un radar de vigilancia marítima ubicados en Omán.
El comunicado ha sostenido que las operaciones de las Fuerzas Armadas iraníes han colocado al Ejército estadounidense en una situación de “desesperación” y ha denunciado que Washington volvió a demostrar su “naturaleza anti popular” tras atacar una estación de bombeo de agua destinada a uso agrícola en el condado de Mahshahr, en el sur de Irán, ataque en el que una persona cayó mártir y otras cuatro resultaron heridas.
El CGRI ha advertido además que “la única vía para la reapertura del estrecho de Ormuz al tránsito marítimo es el cese de las intervenciones del Ejército agresor de Estados Unidos en esta vía estratégica y el respeto a la soberanía de los Estados sobre sus aguas territoriales”.
El comunicado ha concluido con una nueva advertencia sobre las consecuencias de una eventual escalada, al afirmar que “la continuación de estas intervenciones provocará acontecimientos de mayor envergadura que afectarán al mercado mundial del petróleo y el gas”.
Los nuevos ataques se producen horas después de que el CGRI anunciara la destrucción de los depósitos de combustible y los sistemas Patriot de defensa antiaérea de la base estadounidense de Ali al-Salem, así como de un radar estratégico tipo FPS en la base de Ahmad al-Yaber, ambas ubicadas en Kuwait.
En un cuarto comunicado, la entidad militar iraní había afirmado además que su Fuerza Terrestre atacó una base de misiles tierra-tierra del Ejército estadounidense en ese mismo país, donde fueron destruidas dos plataformas lanzamisiles HIMARS y varios depósitos de municiones.
Previamente, el CGRI también había anunciado ataques contra los depósitos de combustible y un almacén de municiones de la base aérea Príncipe Hasan, en Jordania, así como contra el centro de mando y control de drones del Ejército estadounidense en Baréin.
Por su parte, el Ejército de la República Islámica de Irán informó del lanzamiento de una nueva oleada de drones contra posiciones militares estadounidenses en Kuwait, cuyos objetivos incluyeron sistemas de defensa antiaérea y antimisiles, refugios y hangares de apoyo de las fuerzas estadounidenses desplegadas en ese país.
Estas operaciones de han llevado a cabo, después de que, la noche del domingo, tras la operación de la Fuerza Naval del CGRI para interceptar dos buques infractores, que habían apagado sus sistemas de identificación, navegaban por una ruta ilegal y ponían en peligro la navegación en el estrecho de Ormuz, el Ejército estadounidense volviera a poner de manifiesto su carácter agresivo al lanzar ataques contra las bases costeras de las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán.
De hecho, a pesar de los frágiles intentos de alto el fuego, Washington ha violado repetidamente los acuerdos con nuevos ataques contra el sur de Irán y acciones de interferencia en el estratégico estrecho de Ormuz. En respuesta, Irán ha actuado con contención, al tiempo que ha reafirmado su derecho a defender su soberanía, su integridad territorial y la seguridad del Golfo Pérsico.
Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz a los movimientos militares estadounidenses no autorizados, una política definitiva que reafirma el control de Irán sobre esta vía marítima vital de conformidad con las normas del derecho internacional.
HispanTV