El portavoz del Cuerpo de Guardianes de Irán anunció el inicio de la ingeniería inversa de la tecnología de un vehículo submarino no tripulado estadounidense, capturado por las fuerzas iraníes.
“En esta guerra quedó demostrado que las tecnologías más avanzadas de Estados Unidos empleadas en la industria militar y de defensa han quedado bajo el control de Irán”, anunció el lunes el portavoz del Cuerpo de Guardianes de Irán (CGRI), el general de brigada Hosein Mohebi, con respecto al desempeño de las Fuerzas Armadas frente a los avanzados equipos estadounidenses durante la tercera guerra impuesta por EE.UU. y el régimen sionista contra la República Islámica de Irán el 28 de febrero.
El portavoz del CGRI, subrayó que “esta tecnología superior también está presente en el sumergible que cayó en manos de los combatientes de la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, y se iniciará su proceso de ingeniería inversa”.
El general Mohebi, al destacar el desempeño de las Fuerzas Armadas iraníes frente a la agresión estadounidense, añadió que Irán “hoy cuenta con una colección de diferentes aviones de combate, apoyo, transporte y reconocimiento”.
En el mismo sentido, recordó que un sistema de defensa aérea iraní, de reciente creación y moderno, fue el que alcanzó un F-35, a pesar de que este caza estadounidense disponía de las tecnologías más avanzadas en materia de aleaciones de fuselaje, equipamiento, furtividad, techo de vuelo y capacidad de carga de armamento.
El CGRI anunció el 8 de septiembre de 2026 que sus fuerzas navales habían “capturado uno de los submarinos no tripulados más modernos e inteligentes del ejército terrorista estadounidense en la entrada del estrecho de Ormuz”, en una “compleja operación de inteligencia y de planificación estratégica”.
El dron incautado, según las imágenes publicadas por el CGRI, era un Dive-LD, un vehículo submarino no tripulado (UVV) autónomo desarrollado por la empresa estadounidense Anduril Industries. La primera unidad fue entregada en 2025 a las fuerzas estadounidenses encargadas de operar sistemas submarinos no tripulados.
El aparato mide alrededor de 5,8 metros de longitud y pesa aproximadamente tres toneladas. Está diseñado para realizar misiones prolongadas de manera autónoma en aguas profundas y puede permanecer hasta 10 días bajo el agua. Según las especificaciones difundidas por el fabricante, tiene capacidad para operar a profundidades de hasta 6000 metros.
Entre sus posibles funciones figuran la vigilancia y reconocimiento submarino, la elaboración de mapas del fondo marino, la detección de minas, la inspección de cables y tuberías submarinas, el apoyo a operaciones de guerra antisubmarina y la recopilación y transmisión de información.
Una de sus principales características es la combinación de autonomía, capacidad de permanencia prolongada y configuración modular. Esta última permite adaptar el vehículo diferentes misiones mediante la incorporación de sensores y otros equipos.
HispanTV