07 Apr
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"Consideramos que el proyecto es legalmente indefendible, políticamente no equilibrado y estratégicamente desestabilizador", comentó el representante de Teherán.

El representante de Irán ante la ONU afirmó que Rusia y China "se mantuvieron firmes en el lado correcto de la historia", al vetar el proyecto de resolución sobre la navegación en el estrecho de Ormuz  que el Consejo de Seguridad no adoptó.

Según el diplomático iraní, el objetivo del texto era "obvio": "castigar a la víctima" por defender su soberanía e intereses nacionales en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz y, al mismo tiempo, ofrecer "cobertura política y legal" para más actos ilegales de los "agresores".

En este contexto, señaló que los promotores del proyecto "se apresuraron" a someter a votación un texto "totalmente politizado", cuya adopción habría sentado un precedente peligroso al "normalizar" el uso de la fuerza basado en "alegaciones vagas y no fundamentadas", lo que, según él, habría socavado la Carta de la ONU y aumentado el riesgo de una escalada regional e internacional.

"Por estas razones, consideramos que el proyecto es legalmente indefendible, políticamente no equilibrado y estratégicamente desestabilizador", afirmó. Asimismo, expresó su agradecimiento a China y a Rusia por su "conducta responsable", por su "enfoque constructivo" y por ejercer el veto de un modo que, según dijo, es coherente con los principios de la Carta de la ONU. "Su acción de hoy impidió que el Consejo de Seguridad fuera utilizado para legitimar la agresión", añadió.

El representante iraní también agradeció a Pakistán y a Colombia por abstenerse y resaltó que tomaron en cuenta "las serias implicaciones" que, según dijo, el proyecto habría tenido para la paz y la estabilidad regionales.

El domingo, Trump lanzó un ultimátum a Irán, dándole una fecha precisa para llegar a un acuerdo sobre la reapertura del estrecho de Ormuz. "¡Martes, 20:00 horas, hora del Este!", escribió.Esta agresiva retórica de Trump se produjo un día después de su ultimátum de 48 horas a la República Islámica, posteriormente aplazado, para llegar a un acuerdo o abrir el importante canal marítimo, en el que también advirtió que, de no cumplirse, se desataría "el infierno" sobre Irán.

Teherán, por su parte, promete que el estrecho de Ormuz jamás volverá a ser lo que era, especialmente para Washington y Tel Aviv. Las autoridades del país afirmaron también que están preparando un "nuevo orden" en el golfo Pérsico. Asimismo, Irán ha afirmado en repetidas ocasiones que no iba a renunciar de su programa nuclear pacífico.

RT