Los inmigrantes fueron confinados en jaulas metálicas en Alligator Alcatraz, descritas como “zonas de relajación” pese a su carácter de encierro extremo.
Cerca de 80 inmigrantes detenidos en “Alligator Alcatraz”, en la Florida, fueron retenidos en pequeñas celdas metálicas durante períodos que oscilaron entre pocos minutos y casi dos horas, según un informe del inspector general del Departamento de Seguridad Nacional.
Los recintos interiores, similares a pequeñas jaulas o cabinas telefónicas y de apenas 1,6 metros —18 pies cuadrados— de superficie, fueron descritos como una práctica “sin precedentes” en instalaciones del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
El informe de 34 páginas agregó que “el uso de espacios tan restrictivos es sumamente poco convencional y no se ajusta a los estándares de trato humano”.
Condiciones extremas y recintos sin precedentes
La revisión, realizada en enero, documentó condiciones inquietantes en el centro, utilizado durante la ofensiva migratoria de la administración Donald Trump.
El informe documentó que los detenidos pasaban la mayor parte del día en alojamientos sin ventanas y, entre julio de 2025 y enero de 2026, 79 personas fueron confinadas en recintos metálicos.
Los inspectores observaron estructuras similares en áreas recreativas al aire libre, con medidas aproximadas de 1,30 metros por 1,30 metros y 2,36 metros de alto.
El personal del centro las describió como “zonas de relajación” para tranquilizar a los detenidos y aseguró que algunos solicitaban utilizarlas.
Sin embargo, el equipo del inspector general detectó al menos un caso en el que estos recintos pudieron haber sido usados como herramienta disciplinaria.
Reacciones políticas y denuncias sobre el centro.
En este contexto, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, afirmó que las instalaciones estaban destinadas a ser temporales y que cesaron sus operaciones a mediados de junio.
Dicho complejo, ubicado a menos de 80 kilómetros del resort de Trump en Miami Beach, fue levantado en 2025 sobre la pista del aeropuerto de Dade-Collier.
Su apertura generó rechazo inmediato de legisladores demócratas, organizaciones de derechos humanos, grupos ecologistas e indígenas.
Los demócratas que recorrieron el centro el año pasado denunciaron hacinamiento, jaulas, calor extremo, insectos y raciones de comida insuficientes.
Estándares cuestionados y fallas en servicios básicos
Aunque familias de detenidos también expresaron preocupación, funcionarios del ICE defendieron la instalación alegando que ofrecía estándares superiores a los de muchas prisiones estadounidenses.
El informe, publicado inicialmente por NBC News, señaló que no estaba claro qué estándares de detención aplicaba Florida.
Los inspectores verificaron que el centro cumplía con normas de admisión y uso de la fuerza, pero no con estándares de servicio médico, alimentación y higiene personal.
El Departamento de Seguridad Nacional indicó que el estado tenía autoridad sobre las operaciones diarias, aunque los centros que alojan detenidos del ICE deben cumplir con los estándares federales.
AlMayadeen